jueves, 9 de septiembre de 2010

Hoy no debería de estar nublado... pero sí lo está...

DATO 1: Hace unos años escuché una frase muy sencilla pero muy clarificadora (o quizás, por eso mismo fue tan iluminadora), "sólo se apega aquel que quiere poco", y así es. Cuando el corazón humano quiere poco, las raíces se queda en uno mismo y por eso no se crece, pero cuando uno ama de verdad, las raíces van tan pero tan lejos y tan hondo, que hasta las perdemos de vista, imposible decir hasta donde llegan.

DATO 2: en una ocasión vi una película que recomiendo ampliamente (tengo mis teorías de los nexos que tengan los productores con Kimbely Clark...porque ¡ah como se llora!), en fin, la película es "Shadows land" o Tierra de penumbras, una parte de la vida de C.S. Lewis interpretado por Anthony Hopkins. En cierto momento, el protagonista está en la disyuntiva de no involucrar "demasiado" el corazón con la finalidad de no sufrir en el futuro que no pintaba nada alentador, pero para no sufrir en el futuro, tampoco amar en el presente. Y resuelve algo similar a "nuestro dolor de ahora será nuestra felicidad entonces - del futuro- y el dolor de entonces en nuestra felicidad de ahora". Síntesis, que siempre será mejor amar, sin importar el sufrimiento que esto acarreará consigo.

DATO 3 O RAZÓN DE SER DE LOS ANTERIORES: como algunos sabrán, una manifestación de nuestras promesas en la vida consagrada, se da en los cambios de destino, y cada vez confirmo más que no son solo para la destinataria, sino para todo el equipo que se despide y para el que la recibe, ya que nuestra vida de familia es cada vez más real, más profunda, espontánea y madura... verdaderas amistades, y en cierto modo tenemos más despedidas que muchos otros, ya que no es lo más común que durante todas las etapas de la vida sigan las despedidas tan dolorosas (por ejemplo, esto es muy común en edades universitarias... y aquí es algo como un 7x24, siete días y las veinticuatro horas...) Y un día como hoy, a las pocas horas de haberme despertado  y ofrecido nuevamente mi vida y mi día en la oración personal y en la misa, ya llevo tres "adioses" muy dolorosos pero sanos, tengo para mi la frase de que estos cambios cada vez me cuestan menos pero duelen más... cuestan menos porque por pura bondad de Dios voy aprendiendo a ver (no a creer que veo... sino a ver en realidad) el plan amoroso de Cristo en todo, pero más dolorosos porque hemos compartido tiempos buenos y no tan buenos... y eso une mucho.
   Por eso, pensaba que hoy en Monterrey no debería estar nublado (digo, por lo general, un día gris no ayuda mucho a despedirse, pinta más como para poner de fondo "Las golondrinas"...), y eso le pedía a Dios, no con mucha exigencia, era más bien algo así como "no seas gacho...too much ¿no crees?", desahogos propios de mi debilidad pero también de mi confianza en Él. Y me "remotivo" con una frase tan real pero ¡tan trillada! de que allá arriba está el sol, las nubes son pasajeras... y que estas personas de las que me he despedido, tomando su avión pasarán por encima de las nubes y verán el sol... hoy yo no pero ellas sí... pues muy bien, adelante y gracias.

1 comentario:

Priscila Porchini dijo...

Paulina!! Qué increíble cómo Dios actúa en nuestras almas y nos da lecciones hasta con un día nublado. Que Dios te bendiga mucho y ánimo, estará el cielo físico nublado pero el sol del Amor brilla 24/7 en nuestro corazón. Te quiero y te mando un fuerte abrazo. Por cierto te invito a que leas también mi blog jaja: unagotademiel.blogspot.com Y último: se puede saber a quiénes cambiaron?? Un abrazo!!