domingo, 2 de octubre de 2016

Sin margen de error

Tres veces al año tengo, sin duda, unos de los mejores momentos de mi vida. No exagero.

Tres veces sin engaño (imposible no aludir a cierta y lejana Paquita aún entre estos paquitos de otra raíz...#ChisteMaloYBicultural) me suele tocar dar la comunión durante la misa y luego llevar a Cristo Eucaristía de regreso al Sagrario. Sólo en esos momentos sé que aquello que creo que Dios me pide hacer se cumple sin duda, doy a Cristo y le llevo por los pasillos de la universidad. 



Cada vez me tiembla más la mano, cada vez sonrió más ampliamente a los chicos que se acercan a recibir lo mejor que les puedo dar (y solo porque me ha sido dado a mi primero, gratuita y reiteradamente) Cada vez estoy más cerca de abollar un poco el cáliz de camino a la capilla de tan fuerte como lo abrazo. Son de las mejores acciones de gracias, de las más esponsales y maternales. Cada vez más sinceramente se que no merezco todo esto pero lo agradezco vitalmente.


Les miro y pienso en ese texto de San Juan "yo por ellos me consagro" no a ellos, pero sí para ellos. Para todos, para cada uno. Para que en este periodo de su vida, tan apasionante y tan lleno de posibilidades de todo tipo, algo quede grabado a fuego: a Dios se puede volver siempre. Así como espero que todos conozcan la universidad de tal modo que sepan llegar a cualquier punto de ella, que conozcan de Cristo por lo menos eso, su amor incondicional. Lo demás viene por añadidura.

Creo que ese es el RC que hay en mi y aquí. Gracias chicos y equipo del CM por hacerlo tan conmovedoramente posible #experienciaCM #familiaRC #consaufv