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domingo, 11 de agosto de 2019

Nada de apóstoles incansables y otras memorias de África.

Ser "apóstoles incansables" suena muy bien pero además de ser falso, por lo menos para mí, está sobrevalorado. Venimos reventados... Pero mucho más felices que cansados, imaginad nuestro nivel de felicidad 😅Físicamente, como los zapatos y la maleta, pero el corazón lleno, con deseo de más... 

Estoy profundamente agradecida con Dios por esta continua invitación a la misión, a ser esposa Suya y madre de muchas almas, de muchas maneras. 

Este verano de formas más alegres y más duras de las que nunca había imaginado, y eso que tengo mucha imaginación. Veo maravillosas imágenes de viajes, de playas y de piscinas, qué pasada, pero no me cambiaría por nadie, mi vida y mi vocación pasan por la experiencia continua de misión con su carga de desgaste, de contratiempos, de despedidas y de nuevos encuentros, de querer estar en más de dos lugares al mismo tiempo, de estar consciente de no estarlo haciendo todo ni medianamente bien, pero sí sinceramente, amando a cada uno más y mejor de lo que sé expresar. 

Pues eso. Que muy bien y ya en los Madriles. #misionesRC #veranoRC y en el corazón sabiendo que siempre habrá una persona más en mi grupo, aquí los 27+1 Maria Lorite Mendoza #QuePocoEsUnaVidaParaDarla #consaagradecida#familiaRC #EstoTambiénEsLaVidaConsagrada #PorMiEspírituVivireís#consagradasRC50A 


domingo, 2 de octubre de 2016

Sin margen de error

Tres veces al año tengo, sin duda, unos de los mejores momentos de mi vida. No exagero.

Tres veces sin engaño (imposible no aludir a cierta y lejana Paquita aún entre estos paquitos de otra raíz...#ChisteMaloYBicultural) me suele tocar dar la comunión durante la misa y luego llevar a Cristo Eucaristía de regreso al Sagrario. Sólo en esos momentos sé que aquello que creo que Dios me pide hacer se cumple sin duda, doy a Cristo y le llevo por los pasillos de la universidad. 



Cada vez me tiembla más la mano, cada vez sonrió más ampliamente a los chicos que se acercan a recibir lo mejor que les puedo dar (y solo porque me ha sido dado a mi primero, gratuita y reiteradamente) Cada vez estoy más cerca de abollar un poco el cáliz de camino a la capilla de tan fuerte como lo abrazo. Son de las mejores acciones de gracias, de las más esponsales y maternales. Cada vez más sinceramente se que no merezco todo esto pero lo agradezco vitalmente.


Les miro y pienso en ese texto de San Juan "yo por ellos me consagro" no a ellos, pero sí para ellos. Para todos, para cada uno. Para que en este periodo de su vida, tan apasionante y tan lleno de posibilidades de todo tipo, algo quede grabado a fuego: a Dios se puede volver siempre. Así como espero que todos conozcan la universidad de tal modo que sepan llegar a cualquier punto de ella, que conozcan de Cristo por lo menos eso, su amor incondicional. Lo demás viene por añadidura.

Creo que ese es el RC que hay en mi y aquí. Gracias chicos y equipo del CM por hacerlo tan conmovedoramente posible #experienciaCM #familiaRC #consaufv


lunes, 20 de agosto de 2012

Amo porque amo, amo por amar

De mi oración matutina... preparándome para mi 13º aniversario de consagración mañana 21 de agosto. * Se aceptan, se piden, se esperan y hasta se suplican sus oraciones, para, con la gracia de Dios, cumplir poe lo menos otros 130 años más, y "hasta que la muerte nos acabe de unir".


De los sermones de san Bernardo, abad, sobre el libro del Cantar de los cantaresSermón 83, 4-6: Opera omnia, edición cisterciense

El amor basta por sí solo, satisface por sí solo y por causa de sí. Su mérito y su premio se identifican con él mismo. El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consiste en su misma práctica. Amo porque amo, amo por amar. Gran cosa es el amor, con tal de que recurra a su principio y origen, con tal de que vuelva siempre a su fuente y sea una continua emanación de la misma. Entre todas las mociones, sentimientos y afectos del alma, el amor es lo único con que la criatura puede corresponder a su Creador, aunque en un grado muy inferior, lo único con que puede restituirle algo semejante a lo que él le da. En efecto, cuando Dios ama, lo único que quiere es ser amado: si él ama, es para que nosotros lo amemos a él, sabiendo que el amor mismo hace felices a los que se aman entre sí.

El amor del Esposo, mejor dicho, el Esposo que es amor, sólo quiere a cambio amor y fidelidad. No se resista, pues, la amada en corresponder a su amor. ¿Puede la esposa dejar de amar, tratándose además de la esposa del Amor en persona? ¿Puede no ser amado el que es el Amor por esencia?

Con razón renuncia a cualquier otro afecto y se entrega de un modo total y exclusivo al amor el alma consciente de que la manera de responder al amor es amar ella a su vez. Porque, aunque se vuelque toda ella en el amor, ¿qué es ello en comparación con el manantial perenne de este amor? No manan con la misma abundancia el que ama y el que es el Amor por esencia, el alma y el Verbo, la esposa y el Esposo, el Creador y la criatura; hay la misma disparidad entre ellos que entre el sediento y la fuente.

Según esto, ¿no tendrá ningún valor ni eficacia el deseo nupcial, el anhelo del que suspira, el ardor del que ama, la seguridad del que confía, por el hecho de que no puede correr a la par con un gigante, de que no puede competir en dulzura con la miel, en mansedumbre con el cordero, en blancura con el lirio, en claridad con el sol, en amor con aquel que es el amor mismo? De ninguna manera. Porque, aunque la criatura, por ser inferior, ama menos, con todo, si ama con todo su ser, nada falta a su amor, porque pone en juego toda su facultad de amar. Por ello, este amor total equivale a las bodas místicas, porque es imposible que el que así ama sea poco amado, y en esta doble correspondencia de amor consiste el auténtico y perfecto matrimonio. Siempre en el caso de que se tenga por cierto que el Verbo es el primero en amar al alma, y que la ama con mayor intensidad.

viernes, 25 de mayo de 2012

Consagrarse para nada...

Varias consagradas hemos conversado sobre ¿qué significa esta consagración a María el día 31 de mayo? Si ya estamos consagradas a Cristo, si la gran mayoría hemos hecho consagraciones así desde casa, en el colegio, como miembros del centro estudiantil, siendo colaboradoras, en una peregrinación... ¿Qué aporta esta? ¿qué la hace diferente o necesaria?

En cierto modo "nada" y esto es genial, no hay algo que la haga algo que se debe, sino es un acto de puro amor. Gratis lo hemos recibido y queremos darlo gratis, es como decirle a tu mamá que la quieres cuando no es día de las madres ni su cumpleaños... es gratis, es por "nada". O por todo, para ser más precisas.

Y el POR y el CON toman toda su fuerza, POR AMOR y CON USTEDES, Legionarios y miembros del RC, vaya que hemos tenido un camino arduo, misterioso... pero aquí estamos porque aquí queremos estar, por que Cristo nos repite "sígueme", y sígueme aquí y así. Queremos permanecer unidos en la fe y en el amor, en la Verdad, como los apóstoles en el cenáculo.

¿Hace falta algo más? No. Nada.

jueves, 2 de febrero de 2012

¿Y para qué comprar TODO un campo?

   Un versículo precioso y real que puede haber caído para muchos en un tópico es el de "tesoro escondido" ¿Pero qué le vamos a hacer? es real... es como no decir "feliz cumpleaños" únicamente porque ya está muy dicho, la opción que nos queda es decirlo y escucharlo con todo su sentido, como actitud nueva.

   El día 2 de febrero es el día de la vida consagrada y religiosa, y en muchas de las ciudades se procura tener una misa o algún otro encuentro multitudinario. Yo soy consagrada y no deja de impresionarme y conmoverme el panorama tan variopinto, o como se dice en mi México lindo y querido, "de chile, mole y de manteca", es decir, hábitos de todos los colores y sabores, monjas, monjes, sacerdotes de congregaciones religiosas y consagradas (os) de los nuevos y variadísimos institutos y familias religiosas. En fin, todo un evento digno de verse y mejor aún, de vivirse. 

   Y la relación entre los párrafos anteriores es que en estos días, me he topado "casualmente" con el pasaje de San Mateo capítulo 13, 44 al 52 que nos habla de aquel que se encuentra un tesoro escondido, luego vende todo lo que tiene y compra el campo. 

Sin duda que habré meditado en este evangelio varias veces, pero en estos días he pesando...¿y para qué comprar TODO el campo? ¿porqué no solo comprar el tesoro? 

Y quizás mis pensamientos toman este rumbo por los momentos que atraviesa mi querida familia carismática, pruebas nada sencillas en las que nos acompaña la Iglesia (punto que a mi me llena de esperanza), pero en el que la sensibilidad no deja de escocer y hasta desgarrarse ante la confusión y dolor de personas que nos son tan queridas y cercanas. Y hago aquí esta relación, claro... qué fácil me hubiese sido recibir el tesoro de la vocación sin "el lío" que puede significar TODO el campo, campo en el que me encuentro con muchos otros tesoros, también con piedras, con trigo y cizaña... Y ya lo he comprado, no me quiero ni puedo desentender de él. Es mi campo. 

   Recuerdo, repaso mi propia historia, la trayectoria que he seguido frente a este tesoro encontrado a los 16 años y desenterrado casi a los 20... Recuerdo que el campo me pareció precioso y perfecto. Y ahora el campo me parece aún más precioso por que no es perfecto... y yo tampoco lo soy y Dios me considera su tesoro. Perfecto (sin defecto solo Dios) y precioso (considerado con gran valor) todo lo que Él me da. Sigo aquí, veo mi campo y reconozco que he desenterrado muchos tesoros más, que otros no fue necesario sacarlos de las profundidades sino que están a la vista de todos, que más de una vez alguien ha tenido la bondad y paciencia de desenterrarme a mi, porque me consideró con los ojos de Dios.

   









El campo me ha resultado escarpado en momentos, pero nunca estéril. Todo lo que he dado en este campo se me ha regresado en mayor "plusvalía" para ese tesoro de mi vocación, ayudándome a centrarme más y más en la persona de Cristo, quien me da el tesoro, pues yo SOY de Cristo, no del tesoro; y el campo, todo campo, es un lugar de paso, de encuentro, y si el encuentro se ha dado, bendito sea el campo, y miraré cada piedra, cada árbol como algo lleno de recuerdos que han formado mi vida, sabré guiarme por esos accidentes del terreno para saber qué partes son más elevadas, cuáles más resbalosas, conozco mi campo. Como el zorro miraba el trigo recordando al Principito. 

 “Que mi Amado es para mí, y yo soy para mi Amado”. Santa Teresa de Ávila

Termino con el corazón de rodillas y el salmo 15:

SALMO 15
1 Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
2 yo digo al Señor: “Tú eres mi bien”.
3 Los dioses y señores de la tierra
no me satisfacen.
4 Multiplican las estatuas
de dioses extraños;
yo no derramaré sus libaciones con mis manos,
ni tomaré sus nombres en mis labios.
5 El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano:
6 me ha tocado un lote hermoso,
me encanta mi heredad.
7 Bendeciré al Señor que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
8 Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré.
9 Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena:
10 porque no me entregarás a la muerte
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.
11 Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha.

martes, 14 de junio de 2011

El sacerdocio masculino en los ojos de una feminista atea


Otro copy&paste de mis hermanos de misión... lo siento, pero lo bueno está para compartirse...


El sacerdocio masculino en los ojos de una feminista atea

«Fui atea toda mi vida hasta el año 2005. Busqué mi camino hacia el cristianismo, y ahora escribo acerca de lo que significa ser parte de esta fe, después de una vida como no creyente». Así se describe Jennifer Fulwiler, «escritora ymanager caótica de su creciente familia, que actualmente incluye cinco hijos pequeños». Es columnista en Envoy Magazine, National Catholic Register, entre otros, y tiene un blog (ConversionDiary.com), en donde comenta la alegría de su fe católica.

Soy un admirador personal de sus escritos. Cargados de realismo y de profundidad, sus líneas suelen transparentar esa fuerza típica del converso que no se anda con medias tintas. Leerle suele ser una bocanada de aire fresco dentro de la red. Entre sus muchos escritos, hubo uno que me pareció especialmente iluminador: Por qué siempre me ha parecido sensato el sacerdocio masculino. Venido de una pluma que antes fue atea y feminista, me pareció interesante darle una ojeada. Valió la pena…

Con permiso de la misma Jennifer, que amablemente me autorizó hacer una traducción de su artículo, comparto ahora con ustedes estas líneas, esperando que puedan iluminar y ayudar a valorar, aún más, la fe tan hermosa que tenemos en nuestra Iglesia. ¡Gracias, Jennifer!


******

Por qué siempre me ha parecido sensato el sacerdocio masculino

Cuando leí la parte de “Catolicismo para idiotas” (Catholicism for Dummies) que trataba el tema del sacerdocio masculino, alguno podría pensar que iba a volver atrás en mi decisión a convertirme. Ya había escuchado algo sobre el género y el clero Católico en la “cultura popular”, pero nunca me topé con el tema hasta que empecé a buscar y me di cuenta que efectivamente la Iglesia Católica no acepta mujeres al sacerdocio. Siendo atea de toda la vida y una feminista proclamada, podría pensarse que debería sentirme ultrajada. Sin embargo, cuando intenté que me viniese una justa indignación, ésta jamás llegó. De hecho, algo de esta postura me pareció objetiva. Sorprendida por mi propia posición, pasé mucha parte juzgando por qué no sentía la urgencia de denunciar esta postura polémica como opresiva e injusta. Y esto fue lo que me vino a la mente:

Hombres y mujeres son distintos

Por ese entonces, había sido mamá recientemente. Y no hay nada como el embarazo y el dar a luz para darse cuenta de que el hombre y la mujer son muy, pero muy diferentes. Incluso fuera de la visión católica, no se puede negar que quienquiera que nos creó –sea que lo llames Dios o Naturaleza o Alá o lo que sea– nos creó hombre y mujer con capacidades complementarias y, sin embargo, totalmente distintas. Las mujeres pueden cargar una nueva vida humana en su seno; los hombres no. Las mujeres pueden amamantar  a sus bebés; los hombres no. Los hombres son generalmente más fuertes: el más fuerte de los hombres en el mundo siempre va a ser más fuerte que la más fuerte de las mujeres en el mundo. Y la lista de diferencias innatas entre los sexos sigue y sigue… Asumiendo que toda la raza humana no ha nacido en una situación inherentemente injusta, parecería que nuestro Creador no cree necesario que todoshagan lo mismo para ser iguales.

Lo que haces no es lo que te hace valer

A lo largo de esas mismas líneas, había comenzado a cuestionarme la persuasiva y moderna idea de que lo que tú haces es lo que tú vales. En las reuniones sociales, la primera pregunta que hacemos a alguien que conocemos es “¿A qué te dedicas?”. A los niños les preguntamos “¿Qué vas a hacer cuando seas grande?”. Uno de los resultados de esta idea es que nosotros, como sociedad, decidimos que si las mujeres no hacen toda y cada una de las cosas que los hombres hacen, la única posible explicación tiene que ser que ellas están siendo valoradas menos –y ser excluidas de realizar ciertas actividades significa que sus opciones de alcanzar un cumplimiento completo como seres humanos es limitado. Cuanto más consideraba esto, tano más me golpeaba como una visión tristemente utilitarista. Comencé a pensar que es posible creer que los hombres no serán buenos consultores en lactancia, las mujeres no serán buenos combatientes de la guerra de guerrillas, etc., sin que eso sea un comentario sobre el valor intrínseco de un sexo sobre el otro.

Dios se hizo hombre

Como un extraño que busca en esta religión, no podía entender cómo alguien pudiese creer que el Cristianismo es verdadero y, al mismo tiempo, cuestionarse el hecho de que Dios ve dos sexos con diferentes roles cada uno. Cuando Dios asumió nuestra carne humana, lo hizo como hombre. Podría haber bajado como mujer, como un equipo de hermanos y hermanas, o como un ser asexuado. Pero no lo hizo. Si quieres rechazar el Cristianismo como falso, eso es una cosa; pero si aceptas a Jesucristo como Dios Encarnado, parece que también tienes que aceptar que Dios ve que el sexo masculino tiene un rol especial en este mundo.

Jesús escogió hombres para ser sus apóstoles

Pedro, Andrés, Santiago, Santiago, Juan, Felipe, Tomás, Mateo, Bartolomé, Tadeo, Simón y Judas: esos son los nombres de las 12 personas que Cristo llamó personalmente para ser sus apóstoles. Todos son hombres. El hecho de que Dios no sólo viniese como hombre, sino que incluso llamó solamente hombres para ser sus apóstoles (a pesar del hecho de que también estuvo cercano a muchas mujeres), fue una confirmación definitiva del hecho obvio de que Dios tiene un plan especial para el sexo masculino.

Dios nos dio a María

Y entonces, ¿dónde deja todo esto a las mujeres? ¿Acaso Dios no ve para nosotras un rol especial también? ¿Se olvidó de nosotras? Con honestidad, también tuve esos pensamientos cuando empecé a buscar sobre el Cristianismo, y fue un rollo. Las únicas ramas de cristianismo del que tenía experiencia eran algunas denominaciones del protestantismo sureño [en Estados Unidos] y me golpeó el hecho de que eran espiritualidades centradas en el hombre. Jesús era hombre, sus apóstoles eran hombres, todos los predicadores locales eran hombres. ¿Dónde entraban las mujeres en toda esta religión? ¿Acaso Dios dejaba fuera, en el frío, a todo un sexo en su totalidad?

Una vez que descubrí el Catolicismo, una de las muchas cosas que me sorprendieron de sus enseñanzas fue el énfasis en María. Tenía mucho sentido que Dios diera a una mujer un rol crítico dentro de su plan, alguien que pudiese servir como ejemplo de perfecta santidad femenina –y tenía sentido que su verdadera Iglesia lo entendiera así y celebrase este hecho.

Y así, cuando me topé con la doctrina del sacerdocio masculino, todas estas ideas hicieron que la defensa oficial de la Iglesia de su posición sonasen auténticas. De hecho, hubiese sido escéptica de las doctrinas católicas si no me hubiesen enseñadoque es una labor para hombres –sólo para hombres– llevar adelante el rol que Dios empezó cuando él mismo se hizo hombre.

Se puede leer el original en inglés siguiendo este enlace:

jueves, 31 de marzo de 2011

MUY BUEN libro a la vista... La andariega.

Excelente manera de introducirse en la vida de esta santa, que también es un ejemplo de mujer audaz. Para ser una vida de santo, me parece interesante que hace relativamente poco énfasis en las virtudes de esta doctora de la Iglesia, y en cierto modo está bien, pues quizás quienes la admiren pero no comulguen con su credo, encontrarán en este libro una muy buena lectura.

El autor va narrando los hechos del último viaje de la fundadora, y al hilo de estos momentos, va dando a
conocer las bases de historia de la reforma del carmelo así como datos mas bien anedóticos, pero sin duda riquísimos en contenido para el lector atento.

En mi caso particular, además de católica soy consagrada, así que vaya que saqué gran provecho del libro.

miércoles, 12 de enero de 2011

CONS¿AGRADA?

Con tremendas dificultades interiores se debe afrontar ya la persona que descubre que Dios le llama a la vida sacerdotal, religiosa o consagrada... ahora sumémosle lo que le resta por argumentar frente al mundo de preguntas, que con toda justicia y razón, bombardearán desde casa, los amigos, el novio, etc.
¡Cuántas veces sé repite la misma pregunta! Cuando ya en confianza te dicen "Pero, ¿de verdad te gusta lo que haces, en dónde estás...?" En resumen, lo que eres. O en otras palabras ser consagrada... ¿agrada? Debo confesar que hay a quienes les encanta que les pregunten esto, por ejemplo a mi…,  pues nunca viene sobrando la reflexión sobre el valor inconmensurable que significa la vocación cuándo es verdaderamente entendida. Y sin metemos por ahora mucho en esto, partamos del entendido de que la vocación es un don de Dios, amor de predilección de Aquel que llama por amor y para algo.
Pero el punto es por qué hacemos lo que hacemos. Dejando de lado tantas cosas lícitas y buenas, si se puede o no ser plenamente feliz. Vivimos en un mundo bastante simpático, hace ya buena cantidad de años que confirmamos que no es la tierra el centro del universo, pues ahora no hay manera de convencer a la humanidad que el universo no gira en tomo a cada uno de nosotros, nuestros gustos e intereses. Sí, Dios nos ha creado para ser felices, es orden, es paz, orden y paz verdaderamente que dan en aquellos que saben que están llevando a cabo, con su vida y afán diario, una misión que les supera en belleza y trascendencia. Y, aun que no de manera exclusiva, esto es lo que sucede en el interior de las almas consagradas.
Sí. Se es plenamente feliz. De las mujeres que se ha consagrado a Dios a lo largo de los XX siglos de cristianismo, las que nos hemos sabido llamadas por la misma Voz en este momento de la historia -en que nuestra vía no es precisamente la más común o la más “aplaudida”- ninguna lo ha hecho porque de repente la pobreza, la castidad o la obediencia le resultaran inconteniblemente atractivas, nada que ver con “amor al arte” o “entrega por deporte”. Lo que sí resulta una constaste es la necesidad de hacer algo por los demás, algo que perdure y llegue muy hondo, para hacerles participar de esto que me invade (la fe, la confianza en Dios, la cercanía personal con Cristo, etc.) Atracción, repentina o no, por la persona real de Jesucristo, por la fuerza que se desprende de su personalidad: hombre, líder, auténtico.,. Y vas enumerando, casi sin querer, todo lo que en Él encuentras, lo que en Él admiras, irle dando espacio, dejándose conquistar.
No es la vía fácil de llegar al cielo, de ser lo menos mala posible, no creo que este camino exista. Es sencillamente, un camino que Dios ha hecho para aquellos a quienes Él llama. Si el Dios Omnipotente, Omnisapiente, que por puro amor me creó y se entregó a la muerte de cruz por mí, me pide la vida y yo no se la doy, pues es que no entiendo nada de nada. Y más positivamente, si este es el camino para el cual he sido no sólo llamada sino CREADA, pues no encontraré en ningún otro lugar la felicidad que Dios quería que yo experimentara. "En esta vida el ciento por uno y después la vida eterna".

sábado, 30 de octubre de 2010

Y los demás…¿no somos noticia?

Saludos, muchos comentarios van y vienen sobre el ruido que ha causado la salida de un sacerdote legionario. En lo personal (repito, subraya, refuerzo que es PERSONAL) opino que si de cara a Dios él o cualquier otro, así como las consagradas, ven que el camino a seguir es otro ¡adelante!, no ensuciemos este acto de conciencia buscándole más vueltas, es una decisión personal y libre, respetable aunque no sea lo que decida yo. Por otro lado, NO deja el sacerdocio sino la congregación...y tampoco se murió... respeto y equilibrio maduro vienen muy bien ante noticias que pueden cimbrar la emotividad. No digo que a mi las salidas me de lo mismo... claro que no, las respeto, pero a quienes se van los extrañaré y en la medida de lo posible (es decir, de la intención de quien sale) procuro seguir en contacto, pues si hemos sido familia, no vamos a dejar de serlo, digamos que solo cambiará el modo de serlo.
Les paso una nota muy atinada escrita por un hermano legionario...

Actualizado 30 octubre 2010

Y los demás…¿no somos noticia?
El padre Leopoldo Cuchillo, L.C., formador de religiosos que estudian humanidades en Salamanca, España, me envió por correo electrónico un testimonio personal que me gustó mucho y que viene muy a cuenta en relación con algunos hechos de estos días. Le pedí permiso de publicarlo y me lo concedió.

Le doy espacio en mi blog porque de otro modo, como dice él, "no sería noticia". Quizá el eco que pueda tener no sea el de una portada, pero así al menos se evidencia que hay muchos Legionarios de Cristo que en la alegría de su entrega generosa y fiel de cada día construyen de cara a Dios y así son felices.

Desde luego aquí no se trata de "buenos" y "malos", de lo que sí se trata es de ofrecer una salida a quien también quiere hacer oir su voz.
 
***

Parece que las olas no dejan de llegar; es como cuando uno se baña en el Cantábrico, en esa playa de Guerra tan querida, con mar movido. Las olas llegan sin parar, una tras otra, sin tregua, y uno lucha por irlas pasando como puede, por arriba saltando, por abajo buceando, de espalda o de pecho si se deja…pero llega un momento en que se siente uno cansado, que los golpes marcan de dolor los músculos, y sin embargo…las olas no dejan de llegar. Y uno que es “marino por devoción”, aguanta, afronta y se curte, disfruta, pero no deja de ser doloroso y cansado.
 
Los legionarios seguimos siendo noticia. Algunos legionarios siguen siendo noticia. Desde que hace unos años saltaran a la luz los hechos que todos conocemos de sobra,  y que se encargan de seguirnos recordando, no hay semana que en el algún punto de nuestro mundo, no seamos noticia. Algunos. De esos, como se habla mucho, me abstengo.
 
Hoy quiero dedicar estas líneas a todos aquellos legionarios, hermanos y compañeros, que nunca han salido en la prensa, aquellos que su vida es tan “rutinaria y gris”,  tan oculta a las luces de los medios, tan sin noticia, que nunca salen. Cientos de sacerdotes legionarios, algunos miles de religiosos legionarios y seminaristas menores que siguen trabajando día a día, sin ser noticia y sin pretenderlo. Como no puedo escribir de todos, como digo son miles, hablo de los que me rodean.
 
Desde México, Madrid o Chile…nos llaman para saber qué está pasando. Y nos sorprenden las llamadas, pues… ¿qué está pasando?. Que nos hemos levantado a la misma hora y después de nuestro ofrecimiento a Dios, hemos seguido haciendo aquello que no es noticia: trabajando en lo de siempre, buscando cumplir nuestro deber, dejando la piel por los demás y por la Iglesia.
 
Aquí en mi comunidad, los sacerdotes y religiosos profesores, se levantan y cada día se enfrentan a una torre de cuadernos de latín, y lo que es peor, de griego, que corregir. Se sientan en sus despachos a preparar las clases de arte, literatura, elocuencia o estilo; bajan a atender en los despachos las dudas de los religiosos jóvenes, que no saben cómo atacar esas materias a veces arduas. Y como premio…algunos sábados se van de paseo a un bosque cercano a charlar y reírse un rato, para al volver, seguir con la torre de cuadernos y las dudas. Esto no es noticia, pues es lo de todos los días.
 
En mi comunidad también están un par de sacerdotes y unos jóvenes religiosos, que les ayudan, que se encargan de dar de comer y de vestir a los demás de la familia,…familia numerosa de 170 miembros. No sé cómo le hagan pero con frecuencia creo en los milagros al ver los resultados. Los he visto preocupados cuando no llega para comer, cuando no saben de dónde sacar para comprar lo que una comunidad tan grande necesita. Les veo y les admiro cuando salen a pedir ayuda, pues no es fácil atender a tantas necesidades. ¿Su descanso? Ver cómo desaparecen de las mesa las magdalenas del desayuno o los riquísimos callos de los miércoles. Pero esto tampoco es noticia, pues es lo de todos los días.
 
En mi comunidad hay un grupo de religiosos y tres sacerdotes que se pasan la vida sentados en el despacho, atendiendo a todos estos jóvenes, que tienen la ilusión un día llegar a ser sacerdotes. Preocupaciones, alegrías, estudios, vida espiritual, …todo pasa por los despachos de estos formadores que no son noticia, pues así es un día y otro, sin brillo ni luces. Descansan en la merienda diaria, “discutiendo” sobre la cafetera convertida en tetera, o las últimas anécdotas del día. Pero son anécdotas grises que no son noticia.
 
Y, sobre todo,  en mi comunidad viven 150 jóvenes de edades entre los 18 y los 26, que estudian, comen, juegan, pasean y rezan; jóvenes que han entregado su vida a Dios, que han dejado familia, país, amigos, un futuro próspero, pero que no son noticia tampoco. Conocer a cada uno es un reto y una aventura…pero de esas sin brillo, de las que no interesan a los periódicos, pues no hay “carne” que morder. No son noticia.
 
Para los medios no existen ni esos profesores, ni el equipo de formadores y administradores y mucho menos los jóvenes novicios y religiosos que viven en mi casa, porque no son noticia. Cumplen, son fieles, luchan, sufren y ríen,…pero no son noticia.
 
Algunos hermanos míos están saliendo de la Legión. Y me apena porque con muchos de ellos he convivido, reído, luchado y sufrido. Los conozco y me conocen. Son mis hermanos. Y me duele como no se puede, ni quiero,  expresar aquí,  pues los dolores de familia se llevan en familia. Algunos de ellos están siendo noticia. Mejor dicho…los están haciendo noticia. Y mi madre y mis primos y mis amigos de México y de Chile me preguntan por ellos, por los que hoy son noticia, los que los medios airean o los que en ellos se airean…les respondo como puedo, mordiéndome el dolor y a veces las lágrimas. Son mis hermanos. Pero cuando me preguntan: “Y tú, ¿qué haces?”…¿yo? Hombre!, pienso, ahora si voy a ser noticia. Quizás me saquen al menos en la hoja parroquial; “¿Yo?” y tratando de pulir mi elocuencia, trato de contar mi vida… “pues cada día me levanto, rezo, trabajo, sirvo a Dios y a su Iglesia, leo en la prensa a los que son noticia y sigo pasando las olas, alegre por poder disfrutar de lo que hago, de esta mar que me encanta. Feliz por estar rodeado de cientos de sacerdotes, de miles de compañeros legionarios y miembros del movimiento, ancianos, maduros, jóvenes, y niños que junto a mí, sin ser noticia, disfrutan de lo que hacen, aunque a veces el mar se pone “bravo”. Y miro la prensa, y veo las noticias…pero no salimos en las noticias.
 
Para mí estos hermanos con los que convivo son la mejor noticia. Y mi homenaje es para ellos. No salen en la prensa, no les entrevistan en la tele, sus ruedas de prensa no salen en internet; se quedan en los despachos o las aulas…pero cada mañana les veo levantarse alegres para poder seguir entregando su vida en esta Legión. Estos hombres son mis mejores noticias. Si yo fuera periodista…les sacaría en la tele.