Mostrando entradas con la etiqueta misa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta misa. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de octubre de 2016

Corazón dominguero. TO XXVII

CORAZON DOMINGUERO
XXVII Tiempo ordinario
Por: Paulina Nuñez
Lucas 17, 5 - 10

La dinámica del amor, del amor verdadero, se apoya en cosas pequeñas y todos lo hemos experimentado. Esa mirada que causa microinfartos entre una pareja que empieza a enamorarse, aquel gesto de disponibilidad o lealtad que te hace ver que podrás contar con un amigo de verdad, el ser tan pequeñito que es necesario verle con ultrasonidos pero llega a revolucionar casas y corazones cuando Dios bendice a un familia con una nueva vida.

La fuerza de lo pequeño.

Ese poder atómico (en tamaño de la causa y en alcance de sus consecuencias) nos es a la vez de lo más conocido y de lo más sorprendente y, ojo, hasta repulsivo cuando nos despistamos y nos centramos en nosotros mismos y no en el amado y en ese proyecto común.

De eso nos habla la primera parte del evangelio de este domingo: "Si tuvieras fe como un granito de mostaza..." y por lo general la reacción de nuestro corazón se va por lo derroteros del auto-bastonazo "es que es el colmo, mi fe es tan pobre, tan poca cosa... #YoMuyMal" Y quizás haya un amor sincero en ese desazón y es lícito y muy bueno querer crecer en la fe, pero nos despistamos de otra cosa igualmente cierta y tan reconfortante... Dios no nos pide una fe tamaño montaña sino tamaño semilla de mostaza.

¿Estás leyendo esto? será porque eres muy paciente con mis pobres reflexiones y porque crees que quizás algo pueden ayudarte para vivir mejor la misa mañana (la fe necesaria para hacer todo esto no es poca cosa...) Quizás ya estás moviendo montañas y no te has dado cuenta, voltea atrás y dime si no has superado con la gracia de Dios situaciones que te parecían insufribles... quizás esa montaña la moviste piedra a piedra, pero se ha movido.

Dios no nos pide mover las montañas a velocidades olímpicas, el proceso de búsqueda, de espera conforma el combate de la fe y nos hace crecer en esperanza y sin duda en amor.

Así que en esta misa dominical a agradecer esa pequeña semilla de mostaza, que en otro pasaje nos dice que se parece el Reino de los cielos en que crece para dar acogida a muchas aves..., lleva esa pequeña semilla al altar con ternura y gratitud sabiendo que no necesitas más, que tu Padre Dios proveerá.

martes, 19 de julio de 2016

Camino a #Krakow2016 Día 1 Misas en Praga

Más tarde, ya en Praga, entramos en una iglesia preciosa para asistir a misa... En checo. No se entiende nada. Nadita. Y eso da origen a otro tipo de fervor, atención extra para seguir las respuestas mentalmente, más fe de lo que de por sí ya implica. Una misa solemne en que no entendimos nada pero de la que pudimos participar. Poco más tarde pudimos tener misa con algunos de nuestro grupo, ahora en castellano pero en una sencillísima sala del hotel con permiso extraordinario del párroco por razones de la peregrinación. En esta segunda entendí todo, podía seguir con naturalidad y era conmovedor en su extrema austeridad.

Y nuevamente pensar en que lo mismo puede pasar en la vida espiritual. Como en la misa en checo, cuando sabemos qué es lo que Dios busca, es decir, nuestra felicidad verdadera, el no entender las formas no nos impide poder secundar ese trato amoroso aún en situaciones duras. Por el contrario, en otros momentos Dios nos hablará con suma sencillez y sabremos que ahí también es Él...
Conocer su Voz hasta tal punto que le reconozcamos y le comprendamos aún cuando sea difícil de entender, sabiendo lo que ama.

sábado, 26 de febrero de 2011

Mañana... no te lo puedes perder "Corazón dominguero" Domingo de la octava semana del tiempo ordinario del ciclo A


"Yo no te olvidaré". Casi podríamos decir que esta es una preciosa síntesis de la liturgia de mañana.

En tiempos tan revueltos como los actuales (fuertes desequilibrios morales, económico, políticos, sociales...) puede brotar en nosotros cierta ansiedad, una inseguridad latente, una desconfianza casi sistemática ¿En quién puedo confiar realmente? 

Dejémonos conmover por la Palabra que Dios nos quiere decir. En esta ocasión no especificamos qué textos son de cada lectura. Centrémonos en tierno y paternal mensaje, descancemos ahí el propio corazón. ¡Feliz domingo!

¿Es que puede una madre olvidarse, de su criatura, no conmoverse por el hijo de sus entrañas?
Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidaré.
Descansa sólo en Dios, alma mía...porque de él viene mi salvación ; sólo él es mi roca y mi salvación; mi alcázar: no vacilará. El es mi roca firme, Dios es mi refugio. Confiad en él desahogad ante él vuestro corazón.
Así, pues, no juzguéis antes de tiempo: dejad que venga el Señor. él iluminará lo que esconden las tinieblas y pondrá al descubierto los designios del corazón; entonces cada uno recibirá la alabanza de Dios.
No estéis agobiados por la vida, pensando que vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?
Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso. Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su propio afán.

domingo, 13 de febrero de 2011

"Corazón dominguero" Sexto domingo del tiempo ordinario ciclo A


Mañana tendremos unas lecturas realmente preciosas, ¿riesgos? que quizás a más de uno el evangelio podría parecerle un tanto largo si no lo escucha con atención (y atención no es sólo "calladito y quietecito" sino buscando entenderlo en relación con el resto de la liturgia)
  • De la primera lectura, en el Eclesiastés: "Si quieres, guardarás los mandatos del Señor, porque es prudencia cumplir su voluntad [...] Es inmensa la sabiduría del Señor [...] conoce todas las obras del hombre; no mandó pecar al hombre".
  • Del salmo responsorial: "Dichoso elque camina en la voluntad del Señor  [...] muéstrame, Señor, el camino de tus leyes, y lo seguiré puntualmente; enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón. 
  • De la segunda lectura, san Pablo escribió a los corintios: "enseñamos una sabiduría divina, misteriosa [...]. El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios" 
  • Y del Evangelio: "Se dijo a los antiguos, pero yo os digo..."
¿Y qué nos resulta de la suma? Pues al ser Palabra Viva, nos pueden resultar infinidad de luces, gracias a Dios, por eso nunca terminamos de alimentarnos de la fuente valiosísima que es la Liturgia. Pero para este domingo les ofrecemos una sugerencia: crecer en la confianza y gratitud en nuestra relación con Dios, ya que Él no nos manda pecar, que es más feliz el qeu cumple Su Voluntad... y ante la normal dificultad para vivir siempre y en todo según los mandamientos de Dios tenemos el resto de las lecturas, sabemos que a veces lo que pide Dios puede resultarnos misterioso... pero el Espíritu Santo será siempre nuestro "traductor", haciéndonos capaces de aplicar esa Verdad y Voluntad de Dios a nuestro "aquí y ahora", así como Cristo dijo "se os ha dicho... pero ahora Yo os digo"

Así que no sólo no es justificación para nuestras faltas "yo soy así y ni modo", sino que tenemos en nosotros, a nuestro alcance todo para ser fieles y felices, es decir, la posibilidad de conocer el bien - en nuestro corazón y conciencia rectamente formados- y la gracia de Dios así como la asistencia del Espíritu Santo para respoder en cada momento con el mayor amor posible, así que ¡muy feliz domingo y a gozar de la misa!

domingo, 16 de enero de 2011

No te lo puedes perder "Corazón dominguero"

"No te lo puedes perder" y no es una película, es más mejor aún... Para poder VIVIR la misa, no basta con asistir, hay que saber participar, una primera sugerencia es ir preparados, así como desde niños aprendimos a ir "con traje dominguero", ahora vamos a llevar un "corazón dominguero", es decir, en vida de gracia (o preparado para recuperarla) y abierto a la Palabra de Dios. Ayuda mucho preleer las lecturas de la misa, y encontrar su hilo conductor


De la primera lectura entresacamos: «Tú eres mi siervo, de quien estoy orgulloso» «Es poco que seas mi siervo...te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra» Del Salmo: «Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad», la segunda lectura:«a los santos que él llamó y a todos los demás que en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor de ellos y nuestro. La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sean con vosotros», y del Evangelio: «Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo... yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios»

Con estas sencillas pistas previas (las dos lecturas, el salmo y el evangelio) ¿qué común denominador encontramos? La gratitud de Dios ante la generosidad del ser humano. Él ha querido sentir necesidad de nuestra entrega, tan frágil..., y no sólo la busca sino que la celebra. ¿No es algo que hace que nuestro corazón no solo no quiera perderse de la misa dominical sino que empiece a anhelarla desde ahora?

Por eso, mañana no te lo puedes perder...