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martes, 14 de junio de 2011

El sacerdocio masculino en los ojos de una feminista atea


Otro copy&paste de mis hermanos de misión... lo siento, pero lo bueno está para compartirse...


El sacerdocio masculino en los ojos de una feminista atea

«Fui atea toda mi vida hasta el año 2005. Busqué mi camino hacia el cristianismo, y ahora escribo acerca de lo que significa ser parte de esta fe, después de una vida como no creyente». Así se describe Jennifer Fulwiler, «escritora ymanager caótica de su creciente familia, que actualmente incluye cinco hijos pequeños». Es columnista en Envoy Magazine, National Catholic Register, entre otros, y tiene un blog (ConversionDiary.com), en donde comenta la alegría de su fe católica.

Soy un admirador personal de sus escritos. Cargados de realismo y de profundidad, sus líneas suelen transparentar esa fuerza típica del converso que no se anda con medias tintas. Leerle suele ser una bocanada de aire fresco dentro de la red. Entre sus muchos escritos, hubo uno que me pareció especialmente iluminador: Por qué siempre me ha parecido sensato el sacerdocio masculino. Venido de una pluma que antes fue atea y feminista, me pareció interesante darle una ojeada. Valió la pena…

Con permiso de la misma Jennifer, que amablemente me autorizó hacer una traducción de su artículo, comparto ahora con ustedes estas líneas, esperando que puedan iluminar y ayudar a valorar, aún más, la fe tan hermosa que tenemos en nuestra Iglesia. ¡Gracias, Jennifer!


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Por qué siempre me ha parecido sensato el sacerdocio masculino

Cuando leí la parte de “Catolicismo para idiotas” (Catholicism for Dummies) que trataba el tema del sacerdocio masculino, alguno podría pensar que iba a volver atrás en mi decisión a convertirme. Ya había escuchado algo sobre el género y el clero Católico en la “cultura popular”, pero nunca me topé con el tema hasta que empecé a buscar y me di cuenta que efectivamente la Iglesia Católica no acepta mujeres al sacerdocio. Siendo atea de toda la vida y una feminista proclamada, podría pensarse que debería sentirme ultrajada. Sin embargo, cuando intenté que me viniese una justa indignación, ésta jamás llegó. De hecho, algo de esta postura me pareció objetiva. Sorprendida por mi propia posición, pasé mucha parte juzgando por qué no sentía la urgencia de denunciar esta postura polémica como opresiva e injusta. Y esto fue lo que me vino a la mente:

Hombres y mujeres son distintos

Por ese entonces, había sido mamá recientemente. Y no hay nada como el embarazo y el dar a luz para darse cuenta de que el hombre y la mujer son muy, pero muy diferentes. Incluso fuera de la visión católica, no se puede negar que quienquiera que nos creó –sea que lo llames Dios o Naturaleza o Alá o lo que sea– nos creó hombre y mujer con capacidades complementarias y, sin embargo, totalmente distintas. Las mujeres pueden cargar una nueva vida humana en su seno; los hombres no. Las mujeres pueden amamantar  a sus bebés; los hombres no. Los hombres son generalmente más fuertes: el más fuerte de los hombres en el mundo siempre va a ser más fuerte que la más fuerte de las mujeres en el mundo. Y la lista de diferencias innatas entre los sexos sigue y sigue… Asumiendo que toda la raza humana no ha nacido en una situación inherentemente injusta, parecería que nuestro Creador no cree necesario que todoshagan lo mismo para ser iguales.

Lo que haces no es lo que te hace valer

A lo largo de esas mismas líneas, había comenzado a cuestionarme la persuasiva y moderna idea de que lo que tú haces es lo que tú vales. En las reuniones sociales, la primera pregunta que hacemos a alguien que conocemos es “¿A qué te dedicas?”. A los niños les preguntamos “¿Qué vas a hacer cuando seas grande?”. Uno de los resultados de esta idea es que nosotros, como sociedad, decidimos que si las mujeres no hacen toda y cada una de las cosas que los hombres hacen, la única posible explicación tiene que ser que ellas están siendo valoradas menos –y ser excluidas de realizar ciertas actividades significa que sus opciones de alcanzar un cumplimiento completo como seres humanos es limitado. Cuanto más consideraba esto, tano más me golpeaba como una visión tristemente utilitarista. Comencé a pensar que es posible creer que los hombres no serán buenos consultores en lactancia, las mujeres no serán buenos combatientes de la guerra de guerrillas, etc., sin que eso sea un comentario sobre el valor intrínseco de un sexo sobre el otro.

Dios se hizo hombre

Como un extraño que busca en esta religión, no podía entender cómo alguien pudiese creer que el Cristianismo es verdadero y, al mismo tiempo, cuestionarse el hecho de que Dios ve dos sexos con diferentes roles cada uno. Cuando Dios asumió nuestra carne humana, lo hizo como hombre. Podría haber bajado como mujer, como un equipo de hermanos y hermanas, o como un ser asexuado. Pero no lo hizo. Si quieres rechazar el Cristianismo como falso, eso es una cosa; pero si aceptas a Jesucristo como Dios Encarnado, parece que también tienes que aceptar que Dios ve que el sexo masculino tiene un rol especial en este mundo.

Jesús escogió hombres para ser sus apóstoles

Pedro, Andrés, Santiago, Santiago, Juan, Felipe, Tomás, Mateo, Bartolomé, Tadeo, Simón y Judas: esos son los nombres de las 12 personas que Cristo llamó personalmente para ser sus apóstoles. Todos son hombres. El hecho de que Dios no sólo viniese como hombre, sino que incluso llamó solamente hombres para ser sus apóstoles (a pesar del hecho de que también estuvo cercano a muchas mujeres), fue una confirmación definitiva del hecho obvio de que Dios tiene un plan especial para el sexo masculino.

Dios nos dio a María

Y entonces, ¿dónde deja todo esto a las mujeres? ¿Acaso Dios no ve para nosotras un rol especial también? ¿Se olvidó de nosotras? Con honestidad, también tuve esos pensamientos cuando empecé a buscar sobre el Cristianismo, y fue un rollo. Las únicas ramas de cristianismo del que tenía experiencia eran algunas denominaciones del protestantismo sureño [en Estados Unidos] y me golpeó el hecho de que eran espiritualidades centradas en el hombre. Jesús era hombre, sus apóstoles eran hombres, todos los predicadores locales eran hombres. ¿Dónde entraban las mujeres en toda esta religión? ¿Acaso Dios dejaba fuera, en el frío, a todo un sexo en su totalidad?

Una vez que descubrí el Catolicismo, una de las muchas cosas que me sorprendieron de sus enseñanzas fue el énfasis en María. Tenía mucho sentido que Dios diera a una mujer un rol crítico dentro de su plan, alguien que pudiese servir como ejemplo de perfecta santidad femenina –y tenía sentido que su verdadera Iglesia lo entendiera así y celebrase este hecho.

Y así, cuando me topé con la doctrina del sacerdocio masculino, todas estas ideas hicieron que la defensa oficial de la Iglesia de su posición sonasen auténticas. De hecho, hubiese sido escéptica de las doctrinas católicas si no me hubiesen enseñadoque es una labor para hombres –sólo para hombres– llevar adelante el rol que Dios empezó cuando él mismo se hizo hombre.

Se puede leer el original en inglés siguiendo este enlace:

domingo, 24 de abril de 2011

Pascua, tiempo de correr y caminar

Hace unos días leí una excelente reflexión de Pier Giordano Capra sobre el pasaje en que Pedro y Juan van al sepulcro de Cristo, ya vacío. Juan va corriendo - era más joven- y Pedro llega caminando, sin embargo, sabemos por el mismo "evangelista corredor" que él se quedó a un lado, para que fuera Pedro quien entrara, constatara y creyera.

Por esta ocasión quiero compartir con ustedes solo uno de los mil aspectos que nos presenta este pasaje, no por nada es Palabra Viva de Dios.... Y es el de que uno corre para que el otro llegue caminando. Me parece que la vida de cristiano muchas veces es eso, y puede parecer frustante, tanta lucha, tanto esfuerzo, tanto intento sincero de oración.... para que en dos minutos de ver televisión, en tres portadas de best-sellers, en poco más que eso uno piense ¿sirve de algo? No tanto lo que hago, sino LO QUE SOY.... ¿está sirviendo todo esto para "algo"?

Pues muchas veces uno va como Juan corre y corre, no digo que incansablemente - o no en mi caso- me canso, me canso mucho y me caso antes de lo que quisiera- quizás ni si quiera corra en realidad, sino más bien es un paso ágil que a ratos se hace trote y a ratos paso pasito.... Pero ¿y si Juan no hubiera corrido? Pues muy probablemente Pedro no hubiera caminado.... es decir, era necesario esa muestra de amor de parte de Juan que parece no concluir en nada para él en primera instancia (no es él quien entra de inmediato en el sepulcro vacío) Pedro necesitaba del paso veloz de Juan.

Por lo tanto, si mi correr, trotar o caminar con intención de ser ágil en la vida espiritual hace que otros (ya no digo Pedro...) no dejen de caminar.... para mi es suficiente. No nos cansemos de correr que eso hará que otros no dejen de caminar si queira, y no podemos imaginar la misión que lleva quien va aparentemente "detrás" de nuestros pasos...

Así que, feliz pascua, que de hecho podemos corregir el dicho "más larga que la cuaresma" pues la Pascua es más larga aún.... corramos, caminemos o trotemos aún bajo la lluvia.

sábado, 9 de abril de 2011

Di no al chisme... ¿te atreves?

Definitivamente lo mejor de esta entrada o post es el vínculo que les dejo al final. El P. Cantalamessa me parece ser un hombre de Dios, con el corazón en el cielo y los pies en la tierra. En esta nota de Zenit habla sobre la necesidad de erradicar el chisme... ¿por qué? Él elenca mejor que yo las razones y reflexiones al tema, yo añado algunas de mi cosecha:

1. Información es poder: por lo tanto, aquel o aquella que sabe ALGO más que el resto, tiene un poder... y si no lo sabe, lo intuye, y si ni siquiera lo intuye... muchas veces lo "elabora" (léase, lo inventa...miente pues), pero todo con el fin de dominar, no de servir.

2. El chisme es como una bomba a distancia: es propio de su naturaleza no tener "cabeza", y al que no tiene cabeza pues nadie se la corta, es decir, no hay una autoría clara y valiente que muestre su punto de vista con intención de diálogo abierto (algo similar a lo que comenté en un post anterior sobre la agresividad por medio de comentarios en páginas de internet). No se atreve a oponerse y asumir la consecuencias, no sabe argumentar su postura, o (en muchos de los casos), ni siquiera tiene una postura que defender, realmente tampoco está en oposición, solo quiere dividir, lanzar un venenito... qué pena.

3. El chisme no conlleva responsabilidades: muy similar al punto anterior. Cuando algo no nos parece y así lo hacemos saber a los implicados, somos responsables de nuestra opinión. Quizás se tome en cuenta en un plan "provisional" o "experimental", habrá que jugársela para dar razón, hacer crecer... y aceptar el fracaso cuando sea el caso, saber decir, "me equivoqué y los otros tenían razón"... o no vanagloriarse de haber sido uno quien llevaba la razón, esto se logra cuando se ama el bien común, el bien mayor, la misión que hay por delante y no el ranchito personal...

Así que erradicar el chisme implica una actitud no posesiva sino de servicio, valentía, resposanbilidad y humildad (por decir algunos...) No es fácil. Creo que casi cualquiera puede voltear al techo y buscarle defectos, cosas que le gustan... pero solo un arquitecto o un ingeniero será capaz de ver las verdaderas bondades de ese techo (si las tiene), es decir, CUALQUIERA puede quejarse y pocos saben encontrar lo que hay de loable. ¿Te atreves?


ZENIT - El padre Cantalamessa sugiere “prohibir” los chismes

sábado, 4 de diciembre de 2010

Cuéntame una de marcianos

Es estos días leí varias noticias relacionadas con "otros tipos de vida", rigurosamente hablando lo de marcianos es para el título... tampoco es forzosamente vida extraterrestre en todos los casos, para quien guste (como yo) de estas noticias, no quiero desilusionarles ni menos aún exasperarlos haciendo una reseña científica amateur, así que paso el tema que me vino a la mente desde que leí estas noticias de la NASA. 


Por un lado tenemos que han encontrado en el fondo del Mono Lake, en el Parque Nacional Yosemite, (California, EUA), donde vive en un ambiente que se pensaba demasiado venenoso para cualquier forma de vida, ya que el lago es rico en arsénico. Por otro lado en la Antártida encontraron micro meteoros orgánicos, milimétricamente, pero es algo vivo...

Y como les comentaba arriba, lo que me venía a la mente tras leer esto (además de sorprenderme primero pro la noticia y luego por una noticia relacionada que hablada sobre doctorados en Alemania sobre vida extraterrestre... ) era que la vida da esperanza. Por pequeña que sea, la diferencia de nada a algo...

Pensemos esto en relación con nuestras relaciones personales, con la lucha cotidiana para ser mejores (mejores estudiantes, profesionistas, amigos, pareja... mejores como personas, mejores cristianos) y la falta de resultados puede desmotivar más que los obstáculos directos, estos incluso pueden espolearnos para crecer, la falta de resultados hace que al mirar nuestra trayectoria todo el esfuerzo parezca haber sido absurdo. Pero el simple hecho de intentarlo, o de dolernos por lo haber alcanzado aún la meta... es ya una ganancia, es una forma de vida desarrollada en ambientes hostiles, es una microscópica muestra de que "estamos en ello":

Y esto no es para dormirse en sus laureles, pero sí para no desdeñar los pequeños hallazgos... un observador ordinario no habría encontrado nada sobresaliente en este lago californiano, y podría decir que en la Antátida y solo muchísima nieve... y no es así. Sí, es un lago y sí, es mucha nieve, pero no es solo eso.

Ser capaces de encontrar y valorar pequeños destellos de vida será muchas veces el primer paso para rescatar un matrimonio, para recuperar una amistad, pero salir de un estado anímico depresivo... y Dios es quien tiene el ojo avizor y no de escrutador implacable.

¿En qué faceta de tu vida necesitas encontrar vida para crecer en la esperanza? «El hombre está vivo mientras espera, mientras en su corazón está viva la esperanza». Benedicto XVI, domingo 28 de noviembre 2010.

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/angelus/2010/documents/hf_ben-xvi_ang_20101128_sp.html

jueves, 19 de agosto de 2010

FACILIDAD O FELICIDAD

               Les paso este poema de Ernst Bertram, el original está en alemán y sé que aunque todos manejan a la perfección el idioma… se los pongo en español para agilizar tiempo… (aha…=) ), el poema está escrito desde la forma en que un cedro afronta la vida:
«Yo crezco despacio. Mi tiempo
es todo paciencia.
De todo me serví para crecer.
No maduré repentinamente, ni me helé con el frío.
Crecí en la oscuridad; de ella ascendí.
Crezco en la luz, en ella me acuno.
Crezco en la carcoma, que en mí se clava.
Crezco en la tormenta, que por mí corre.
A todas las fuerzas las obligo a transformarse,
para que hagan subir mi tronco hacia arriba.
Soporto con paciencia el relámpago, el calor y el aguacero.
Sólo sé que tengo que crecer.
y miro desde lo alto a todo el mundo,
 y cuando llegue la hora que me derribe,
seré adorno del templo y del Paraíso
de Dios, que me dejó crecer.»
               Y esto viene a cuento porque hace un rato recibí dos correos electrónico, con inmenso gusto y sorpresa pues vienen de personas que no se conocen entre sí, que quiero mucho y que hace algunos años que tenía algo extraviadas… como son personas que también me quieren, me preguntaban de una u otra manera si soy feliz…
               Y ¡qué fácil me brota la respuesta pero qué difícil encontrar las palabras justas! De todo corazón y quizás con algo de sorpresa descubro todos los días ¡qué soy enormemente feliz! ¡Hondamente y plenamente feliz! Y al responderles me hacían reflexionar sobre el hecho de que felicidad y facilidad no tienen por qué ir de la mano.
               La vida hay que tomarla con actitud, como se suele decir “con filosofía” – que para mi… la única “filosofía” capaz de soportar los tremendos pasos que nos pide el mismo ritmo de la vida es la vida de fe… no me creo capaz de enfrentarme elegantemente a la vida sin fe…-, pues no nos podrá siempre las cosas como las esperamos, y esto me hizo recordar el poema del inicio, que en su momento fue fuente de mucha luz en mi vida personal. Así me veo yo, como una plantita que ha decidido que va a crecer, pero que ese crecimiento no será rápido mi tiempo es todo paciencia,… No maduré repentinamente, ni me helé con el frío. Que sabe que no tiene la fuerza para activa y positivamente crecer sin descanso pues falla mucho y no sabe tomar siempre la decisión correcta y poner los mejores medios, por lo cual A todas las fuerzas las obligo a transformarse, para que hagan subir mi tronco hacia arriba… no puedo controlar las “enemil” situaciones que llenan la vida interior y exterior, no soy capaz y no creo que Dios me lo pida, pero lo que sí es que me pondré en la situación tal que lo que va a suceder y no puedo cambiar… me ayude a crecer, a llegar a la meta A todas las fuerzas las obligo a transformarse, para que hagan subir mi tronco hacia arriba… lo que me fascina, lo que “me parece bien”, lo que no me parece pero no puedo evitar… hasta lo que me cuesta, me lastima… si ha de pasar, que no pase en vano. Soporto con paciencia el relámpago, el calor y el aguacero. Sólo sé que tengo que crecer.
               Y la vida está en manos de Dios, así que será no sólo buena sino lo mejor posible en resultado entendamos o no nosotros el método utilizado ¡cuántas veces nuestra lucha es contra el camino que la vida lleva y no tanto con el destino al que nos lleva! ¿Tal cosa te cuesta? ¡sí! Pero… ¿esa determinada cosa te ayuda a llegar a la meta? Mmm… sí… Pues, anda y sácale el mayor provecho.  
               Así la vida nos va fortaleciendo pero no endureciendo, nos hacemos más capaces de ponernos en los zapatos ajenos, no sólo por una compasión bonachona (y tantas veces inútil) sino para mostrar una mayor amistad que varias veces tomará la forma de exigencia para ir a más, en el tiempo y forma que necesite la otra persona, pero siempre yendo a más por amor.
               Vuelvo al punto inicial ¿quién dijo que la facilidad da la felicidad?