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sábado, 30 de noviembre de 2019

«Hay gente que se engaña creyendo que Dios la quiere»

“Hay gente que se engaña creyendo que Dios la quiere”, escuché esa frase y me quedé helada y revuelta… si hay algo que tengo claro hasta la médula es que Dios nos quiere, nos ama con locura, a todos… así que no pude dejarlo pasar, le pedí a la persona que dijo esa frase que se explicara, y me abrió una puerta enorme.
Me decía que hay gente que se engaña creyendo que Dios la quiere porque no les consta, se los han dicho y de hecho es así, pero no lo han experimentado. Y saber que te quieren, está bien… pero HABER HECHO LA EXPERIENCIA de ser amado…eso es lo que nos cambia la vida, nos endereza los afectos, sana todos los rincones de nuestra historia. Y ahí tuve que darle la razón, muchos saben lo que se debe esperar de parte de Dios… pero de hecho no lo esperan. Muchos creyentes viven con un ateísmo práctico que hace ver a los demás, a los que viven conscientes de que Dios Vive como unos locos, unos flipados… un pelín mentirosos incluso.
Esta semana que va entre Cristo Rey y el inicio del Adviento a mi me llama mucho a revisar si creo lo que creo que creo… como bien dice un querido amigo. El Adviento es el tiempo de la promesa, se nos ha prometido un Rey, un Salvador, el Mesías, el Señor… y ahora nos parece normal que la respuesta a esa promesa hecha a un pueblo oprimido y humillado haya sido respondida con el nacimiento de un bebé, de lo más ordinario en todo, quizás solo destacaría un poco por ser menos esperado que otros niños (no había lugar para ellos en la posada…) Jesús es la promesa cumplida del Padre. Pero fue para muchos un pinchar el globo de sus expectativas. Como tener mucha hambre y recibir, para saciarla, un litro de gel de ducha (conclusión derivada del tocino y la velocidad…) ¡qué duro tiene que haber sido esperar un Salvador y recibir un bebé que no da muestras suficientes de ser distinto en nada de lo que creemos necesitar y que nos dará la libertad!
Pero resulta que sí que algunos vieron que era la respuesta a sus plegarias, a su espera de generación en generación ¿por qué unos sí y otros no?
Creo que cuando el anhelo es muy grande, muy hondo, cuando la respuesta no es grupal o social sino personal, uno es más capaz de reconocer pistas, inicios y brotes de eso que se espera.
Entremos aquí al ajo del todo… ¿no sé que no espero nada o de hecho no sé ni qué espero?, ¿no será que no hemos escuchado aún qué nos promete Dios y por eso lo de “el Señor es siempre fiel a sus promesas” no nos arranca lágrimas sino que nos parece una versión parroquial de Mr Wonderful?
Todas las respuestas a las necesidades de nuestro corazón están en la persona de Cristo. Cristo es la respuesta a todas nuestras preguntas… dale tiempo a esta idea en tu mente y en tu corazón. Mira en tu interior qué suscita esto en ti… qué tiene que ver esto con el tiempo de Adviento, ¿qué tiene que ver al Adviento con tus problemas en casa, con esa amistad que te hace sufrir, con ese amor que has descubierto o que no termina de estar claro, con la tensión de los estudios o la falta de trabajo o de salud? Todos esos aspectos donde sientes que algo te falta… ahí hay una promesa de Dios. Aprender a reconocerla es el inicio de una vida de fe tremendamente concreta, de una conversación cotidiana con Cristo… ¿te lanzas? Puede ser que ese sea el momento propicio.

lunes, 16 de enero de 2017

Hoy he visto las espaldas de Dios

¿Recordáis ese pasaje en que Moisés le pide a Dios, como con nostalgia, que venga a él, que se deje ver? Éxodo 33, una preciosidad que merece la pena volver a leer... Dios le dice que nadie puede ver su rostro, pero que, como gesto de cariño, le dejará ver sus espaldas, la gloria de Dios.

Agustín y Ma. Ángeles en la misa del domingo 15 de enero 2017

Pues sin meterme en sesudas exégesis sobre ese rico capítulo (pero con muchas ganas de hacerlo,... lo buscaré), creo que algo así me pasa con cierta frecuencia, veo las espaldas de Dios, por pura misericordiosa respuesta suya a mi constante buscarle. Hoy lo vi en las espaldas de un matrimonio muy querido y muy admirado: Agustín y Ma. Ángeles.

¡Cuánto hemos rezado por ellos! Desde hace años por unas razones, de verano a la fecha por otras. Porque son vidas por las que Dios no deja de pasar y de notarse. Aquí está mucho mejor contado:  Artículo en Alfa & Omega

Y hoy han ido a misa en mi casa, y durante toda la ceremonia yo pasaba de la sonrisa admirada al nudo en la garganta y ese picor en los ojos... son un milagro, la vida lo es, la vida vivida así lo es más, si cabe.

Veía las espaldas de Ma. Ángeles y a ratos, cuando se giraba a hablar con Agustín o a responder a los muchos saludos que recibió, y podía ver uno y otro lado de esa sonrisa que todos le conocemos, vaya espaldas tiene esa mujer fuerte como las de las Escrituras. Y las espaldas de Agustín, espalda que está atravesada por el abrazo de su esposa, espalda de un GRAN hombre de fe, lo recuerde ahora o no, para el amor no hay tiempo, el amor verdadero no deja de existir, el amor está ahí, misteriosamente, tiernamente ahí. Quizás  incubando, y contaguiándo a los que les tenemos cerca, espaldas que mucho han cargado ya y mucho les queda aún. 

Y al fondo un Cristo que no les ha dejado de mirar, un Cristo con la cruz en las espaldas... Son como tres grandes amigos de batallas que hablarán de sus cosas, y a ratos también guardarán silencio, ese que se permite la gente que se quiere.

Dicen que Agustín todavía no se acuerda muy bien de muchas cosas, pero es notorio que se sabe querido y se deja cuidar. Pues ya sabe más que la mayoría de nosotros, que por recordar tantas cosas corremos el riesgo de olvidarnos de las importares.

Jesús, Agustín nos sigue hablando mucho de ti. Sin duda que en sus espaldas y en las de Ma. Ángeles te vi, amoroso, providente, omnipotente y ciertamente misterioso. Te miro muy enamorada.


sábado, 4 de junio de 2016

Gracias por ser un Dios que ama dar Vida

CORAZÓN DOMINGUERO
Domingo X del Tiempo ordinario | Por: Paulina Nuñez

Vaya semana... ¿qué llevar a la misa del domingo? ¿cómo llevar un corazón "muy dominguero" para ver a Nuestro Señor? Tantas cosas en la vida de cada uno, alegrías y penas para presentar a Jesús en el ofertorio, y en la vida de la Iglesia ¡día del Sagrado Corazón de Jesús y luego del Inmaculado Corazón de María!, y en lo específico del Regnum Christi, de la #familiaRC, el fallecimiento del P. Alfredo Torres, LC., la conclusión de la Convención internacional de los #seglaresRC en Roma y la conclusión del 75 aniversario de la fundación del Regnum Christi.

Creo que no soy la única que tiene la mente y el corazón rebosante de ideas, sentimientos, anhelos, recuerdos, súplicas..y un largo etcétera. Ve con todo eso ante Cristo como con quien se ha encontrado algo de otra persona, de una persona muy querida y quiere ir a devolvérselo.

En la primera lectura y en el Evangelio vemos actuar a un Dios que se deja conmover por el dolor ajeno, quizás el dolor más grande del mundo, la muerte de un hijo, la muerte de quien ha de estar rebosante de vida. Dios en el Antiguo Testamento escucha el grito de su profeta, Dios en el Nuevo Testamento se adelanta, no es necesario que la madre se queje ni que un profeta interceda... Cristo encarnado ve ese dolor y quiere ponerle solución ¡DAR VIDA!

Vivo está el corazón cuando late, el amor es el latido del Sagrado Corazón, cada latido es una obra de misericordia, de amor a nosotros, a lo que nos es más amado y no queremos ver sin vida.

¡Gracias, Jesús, por ser un Dios de Vida! Un Dios de nuevas oportunidades, un Dios que de modo misterioso, pero sin duda siempre fiel, respondes a nuestra oración dando vida... y vida en  abundancia.

Y así has actuado con nosotros, tu Sagrado Corazón ha visto con misericordia a esta familia carismática que tanto te quiere querer y hacer que más y más experimenten tu amor, y nos has mirado con amor, a la vez madres doloridas e hijos muertos, y has querido que tu Corazón siga latiendo en nosotros, que estos 75 años, con la entrega de tantas buenas personas, sean un latido más de amor, y escuchamos de tu voz "¡a ti te lo digo ¡levántate!"

Si quieres saber más sobre la convención internacional, puedes visitar el siguiente enlace: http://www.regnumchristi.org/convencion/es/

sábado, 23 de enero de 2016

Entre la sonrisa boba y la lágrima feliz, y un niño con un balón rojo.

Me he quedado entre la sonrisa boba y la lágrima feliz, acercándome con cadencia a ambos puntos una y otra vez.

Por Dios, que humanos somos, cuánto me ha sorprendido esta dimensión tribal, ritual que está tan dentro de nosotros, sobrenatural hasta lo sublime y de ahí que sea natural hasta decir basta. Y me refiero a algo tan bonito y sencillo como lo es un bautizo vivido en un grupo familiar.

Santi y Gemma han llevado al Macarena a la Iglesia, en todo el sentido de la palabra. Y mil "polaroids mentales" se me agolpan, escribo sonriendo y como queriendo colgarlas en cierto orden en un hilo para verlas mejor, para aprehenderlas mejor y que dejen en mi lo que han de dejar. No lo voy a lograr, pero no puedo dejar de intentarlo.

Ver a los asistentes, conocidos y muy queridos en su inmensa mayoría, ver a los pocos que no conozco, notar que les veo con un prejuicio afectivo positivo (si está ahí es que le quieren aquellos a quienes yo quiero, ergo, les pre-quiero). Macarena es preciosa, una muñequita mínima que dicen por ahí que llora mucho, pero que se ha portado como una campeona en su primer momentazo sacramental. Los padres están radiantes y unidos, entran en procesión y al verles acercase al altar pienso en su boda, lo que las fotos me contaron de ella, y es que casi todos los recordamos solteros, luego novios, recién casados y ahora ya son una familia... Vaya felices acercamientos al altar.

Lecturas preciosas con lectores significativos, oraciones cuidadas y respondidas por gente cuyo fervor está más en saberse muy necesitados de esas maravillas que se prometen para la vida cristiana de Macarena, para la fe de la comunidad que le acoge, etc., más por suplicar eso que por ser una asamblea precisamente disciplinada. Me siento identificada.

Veo familias que van por delante en edad, en años de matrimonio. Por otro lado las parejas que están en andanzas similares, y las amigas y amigos que se acercan a las grandes decisiones. Es evidente una urdimbre de todos los temas que hacen la vida bella, buena y verdadera. Pensar en uno me lleva con gratitud a pensar en los otros, esos me remiten a otros tantos... y, Madre mía, cuánto quiero a esta gente. Banco por banco de la iglesia, cuánto que promete seguir creciendo.

Hay por ahí un niño con un balón rojo, y cada vez que le veo haciendo esfuerzo por no chutar ahí mismo (diré en su defensa que salió airoso de tremenda tentación) más me alegraba y más se me imponía interiormente la belleza de esas familias de fe en la vida ordinaria, de fe de todas las tallas, de fe en pantalón corto, de fe de grandes filósofos, de fe que se va de cañas, de fe que no teme salpicarse de vida preciosamente real, como los balones rojos.

Gestos de los sacerdotes que tranquilizan al acólito que tiene algún percance en medio de mil aciertos, todo es parte del rito. Eso también nos hace sonreír y nos solidarizamos con el mal trago del chiquillo y queremos decirle que no ha pasado nada, y desde nuestro sitio agradecemos que los del altar se lo hagan notar así. Es una comunidad.

Por algo el nombre, nombre que es misión. Gracias Macarena por regalarme tremendo día, hoy tu vida está mucho más cerca del cielo y la mía también un poco más, ya crecerás y platicaremos de este día.

Bienvenida a la familia.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Dios a veces habla en alemán (no sé alemán)

En días pasados fui con una amiga muy querida a una "pasada" de concierto, como se dice en España. Un coro espectacular, 38 voces, tenor, soprano, piano tocado a cuatro manos, era el réquiem de Brahms. Sublime.

Y el entorno era de por si maravilloso, la Iglesia de Los Jerónimos en el centro de Madrid, justo detrás del museo del Prado.

Como era de esperarse nos entregaron a penas llegar el programa, en el que se incluida una breve ficha de la obra, del director, del coro, etc., además, por supuesto, del listado de las partes del réquiem que se iban a interpretar, texto a dos columnas, una en alemán (como fue compuesto) y las traducción al castellano. Al ser textos de la Sagrada Escritura todos me eran "más o menos conocidos", unos muy más... otros muy menos, interesante caer en la cuenta de esto en la iglesia que hace honor a ese GRAN santo que decía que el desconocimiento de la Palabra es desconocimiento del mismo Cristo, y que nos dejó la traducción de la Biblia que se conoce como Vulgata, por ser para uso de un público mayor, para ser más difundida.

Pues así estaba yo, felizmente acompañada por esta amiga que también goza de lo bello y disfrutando del concierto. Trataba de "pre leer ágilmente" el texto en español para luego poder atender solo a la belleza del sonido. Y fue ahí donde pensé que (adelanto todos mis respetos a quienes hablan alemán...) no siendo un idioma precisamente dulce al oído, era una obra de arte en composición e interpretación que lograran suscitar sentimientos, afectos, de ternura, de compasión,... Lo propio de un réquiem, de una misa que busca ser una bella despedida.

De ahí esta idea peregrina: que a veces Dios me habla en alemán, consciente de que yo no hablo alemán... recalco. De que lo puedo llegar entender "en tanto y en cuanto" le vea semejanzas con el inglés, o mejor aún, con el castellano. Sin embargo sí que logro enterarme en esas ocasiones qué espera Dios de mi, no lo sabré "traducir textualmente" pero lo experimento, como tantas veces sucede en la naturaleza, lo conozco por sus efectos secundarios.

Palabras que leidas pueden sonar realmente mal... cantadas y de ese modo... bueno, son todo un bálsamo para el alma. ¿A ti no te habla a veces Dios en un "idioma" que no conoces? Pues te dejo el dato por si te sirve, si no entiendes cada palabra... atento a qué deja en tí, qué sacude en tu interior. "Dios nunca deja en paz, pero siempre deja LA paz".

miércoles, 25 de abril de 2012

Rumbo a Santiago, ideas sin orden ni concierto. Las señales.

Desde hace algunos años, no sé bien la razón, tengo clavada en el corazón la necesidad de ir a Compostela, pero haciendo el camino, peregrinando.  En estos meses que estoy pasando (y gozando) en España todo cuadró para hacer este camino junto con uno de mis hermanos (espero pronto ir con ambos)


Tengo muchas cosas que contar, desde lo más anecdótico hasta certezas interiores, por lo pronto tengo claro que ah sido un regalo de Dios y que espero repetirlo, me dicen que el número de "reincidencia" en el camino de Santiago es de casi un 90%, sin duda que el otro 10% no ha vuelto por falta de ocasión, no por falta de ganas.


En fin, primera idea a compartir sin orden ni concierto pues no fue cronológicamente el primer evento a tomar en consideración, pero si marcó en mi cierta tonalidad para el resto del camino... aún el que sigue tras haber salido de Compostela.


Las señales más típicas en el camino.
Como varios ya sabrán, la señalización en las varias rutas suele ser MUY clara, con llamados "mojones" de concreto que tienen ya sea una concha amarilla, una flecha amarilla o la imagen del peregrino... en amarillo, cual Dorothy camino del Oz, "sigue el camino amarillo".  Nosotros fuimos de Sarria a Compostela, el último tramo del llamado "camino francés". Siguiendo muy dócilmente las señales pasa uno por todo tipo de parajes, donde no hay una señal o marca nueva, se sobre entiende que prima aún la anterior, el cuestión no sólo de lógica sino de confianza en los cientos de años y los, me atrevo a decir, millones de peregrino que han andado este camino.


Pero solo en un punto del camino, ya con las piernas muy conscientes de su existencia y a punto de la huelga llegamos a un punto en que el camino se dividía y no veíamos la señalización que ya nos era tan familiar, "es que TIENE que estar por aquí", y nada, mirar allá, acá... ningún peregrino se veía en los caminos que se nos presentaban (quizás viendo por donde se habían lanzado unos, nos hubiésemos lanzado nosotros también). Nada de mojones, ni de conchas, ni de flechas, nada de camino amarillo.


Y el cansancio aunque no era algo de grado dramático, no era tampoco como para caminar ambos "haber cuál es el bueno", pues teníamos una meta, llegar a determinado pueblo en que ya estaba una de nuestras mochilas en el albergue y en el que asistiríamos a misa... ¿por cuál camino?


Separarnos para ver cada uno por su lado no era una opción en nuestro caso, pues hacíamos ese camino juntos. Entonces, retroceder un poco, quizás habíamos ignorado algo, quizás ya habíamos pasado la señal, quizás habíamos entendido mal la señal anterior... quizás... 


En la parte de abajo de la foto se puede
ver una GRAN flecha formada con piedras
Y con tres o cuatro pasos bastó. Así de simple. El cansancio, la costumbre de ver solo cierto tipo de señales no nos dejó ver que de hecho estábamos parados sobre la señal provisoria que hay en ese crucero, una flecha hecha con piedras de ese mismo camino, una vez que la has encontrado ya es evidente, de perogrullo, pero es que es del mismo color que el resto, y es que no es un mojón, ni una concha, ni una flecha, es que no era nada amarillo, es que no estaba más adelante de nosotros. Es que no es a lo que estábamos acostumbrado. He ahí el "quid" del asunto.


¿Encuentran la relación con lo que puede pasarnos en la vida diaria? A veces no es que nos falten señales, lo que puede faltarnos es la disposición para reconocer las señales que nos llegan y no solo las que esperamos, es decir, libre de pre-juicios. Y cuántas veces descubrimos que, de hecho, ya estamos en la respuesta, ya estamos en el camino correcto. Decía San Agustín a Dios "Yo te buscaba fuera y Tú estabas dentro".




Así que, atentos, ojos abiertos y corazón dispuesto. Y siempre encontraremos la señal para la siguiente etapa en nuestro camino.



jueves, 2 de febrero de 2012

¿Y para qué comprar TODO un campo?

   Un versículo precioso y real que puede haber caído para muchos en un tópico es el de "tesoro escondido" ¿Pero qué le vamos a hacer? es real... es como no decir "feliz cumpleaños" únicamente porque ya está muy dicho, la opción que nos queda es decirlo y escucharlo con todo su sentido, como actitud nueva.

   El día 2 de febrero es el día de la vida consagrada y religiosa, y en muchas de las ciudades se procura tener una misa o algún otro encuentro multitudinario. Yo soy consagrada y no deja de impresionarme y conmoverme el panorama tan variopinto, o como se dice en mi México lindo y querido, "de chile, mole y de manteca", es decir, hábitos de todos los colores y sabores, monjas, monjes, sacerdotes de congregaciones religiosas y consagradas (os) de los nuevos y variadísimos institutos y familias religiosas. En fin, todo un evento digno de verse y mejor aún, de vivirse. 

   Y la relación entre los párrafos anteriores es que en estos días, me he topado "casualmente" con el pasaje de San Mateo capítulo 13, 44 al 52 que nos habla de aquel que se encuentra un tesoro escondido, luego vende todo lo que tiene y compra el campo. 

Sin duda que habré meditado en este evangelio varias veces, pero en estos días he pesando...¿y para qué comprar TODO el campo? ¿porqué no solo comprar el tesoro? 

Y quizás mis pensamientos toman este rumbo por los momentos que atraviesa mi querida familia carismática, pruebas nada sencillas en las que nos acompaña la Iglesia (punto que a mi me llena de esperanza), pero en el que la sensibilidad no deja de escocer y hasta desgarrarse ante la confusión y dolor de personas que nos son tan queridas y cercanas. Y hago aquí esta relación, claro... qué fácil me hubiese sido recibir el tesoro de la vocación sin "el lío" que puede significar TODO el campo, campo en el que me encuentro con muchos otros tesoros, también con piedras, con trigo y cizaña... Y ya lo he comprado, no me quiero ni puedo desentender de él. Es mi campo. 

   Recuerdo, repaso mi propia historia, la trayectoria que he seguido frente a este tesoro encontrado a los 16 años y desenterrado casi a los 20... Recuerdo que el campo me pareció precioso y perfecto. Y ahora el campo me parece aún más precioso por que no es perfecto... y yo tampoco lo soy y Dios me considera su tesoro. Perfecto (sin defecto solo Dios) y precioso (considerado con gran valor) todo lo que Él me da. Sigo aquí, veo mi campo y reconozco que he desenterrado muchos tesoros más, que otros no fue necesario sacarlos de las profundidades sino que están a la vista de todos, que más de una vez alguien ha tenido la bondad y paciencia de desenterrarme a mi, porque me consideró con los ojos de Dios.

   









El campo me ha resultado escarpado en momentos, pero nunca estéril. Todo lo que he dado en este campo se me ha regresado en mayor "plusvalía" para ese tesoro de mi vocación, ayudándome a centrarme más y más en la persona de Cristo, quien me da el tesoro, pues yo SOY de Cristo, no del tesoro; y el campo, todo campo, es un lugar de paso, de encuentro, y si el encuentro se ha dado, bendito sea el campo, y miraré cada piedra, cada árbol como algo lleno de recuerdos que han formado mi vida, sabré guiarme por esos accidentes del terreno para saber qué partes son más elevadas, cuáles más resbalosas, conozco mi campo. Como el zorro miraba el trigo recordando al Principito. 

 “Que mi Amado es para mí, y yo soy para mi Amado”. Santa Teresa de Ávila

Termino con el corazón de rodillas y el salmo 15:

SALMO 15
1 Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
2 yo digo al Señor: “Tú eres mi bien”.
3 Los dioses y señores de la tierra
no me satisfacen.
4 Multiplican las estatuas
de dioses extraños;
yo no derramaré sus libaciones con mis manos,
ni tomaré sus nombres en mis labios.
5 El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano:
6 me ha tocado un lote hermoso,
me encanta mi heredad.
7 Bendeciré al Señor que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
8 Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré.
9 Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena:
10 porque no me entregarás a la muerte
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.
11 Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha.

viernes, 6 de enero de 2012

Al buen entendedor, señales precisas.

Hoy, día de la Epifanía del Señor, o mejor conocido como "Día de Reyes", espero que todos hayan tenido su pedazo de rosca o roscón (según el país), algún regalito y, porqué no, algún encuentro con sus Majestades (para eso, no hay que olvidar nunca dejarles leche y pan, y cubetas con agua para sus animales...).

Leyendo una breve y atinada reflexión en el misal, les comparto está reflexión mía que sin duda será menos breve y menos atinada... pero más mía. Y es así de sencillo: sabemos que los pastores vieron al ángel que los invitó a ir al portal para ver al Niño Dios, hasta el antipático de Hérodes conocía las escrituras (eso sí, requirió que los sabios y ancianos les soplaran algunos datos), pero todos ellos, parte del pueblo de Israel, conocían las profecías y por eso Dios les dio las señales justas para darse a entender SIN VIOLENTAR SU LIBERTAD.

Por otro lado tenemos a los tres Reyes Magos, que según sabemos por los evangelios, ni eran tres, ni eran reyes, ni eran magos... sino que se nos habla de unos "sabios venidos de oriente" y dado que se mencionan tres regalos (oro, incienso y mirra), pues... a la humanidad nunca nos ha faltado imaginación para completar con detalles, que por lo demás, no cambian nada de lo esencial: eran personas ajenas al pueblo de Israel y por lo tanto a las profecías. ¿Cómo entonces se haría Dios accesible a ellos? por medio del conocimiento, de las ciencias que ellos estudiaban, de ese cielo que escrutaban y en el cual, vieron la estrella... y la siguieron para adorar al Mesías.

Todo esto ¿a dónde nos lleva? a un gusto inmenso, a una renovada esperanza ante el hecho de que Dios nunca deja de salirnos al paso, y no solo eso, lo hace del modo en que mejor podamos entenderlo (ya que queramos responderle, es cosa de cada uno, cuestión de más o menos generosidad, de más o menos amor). En Hérodes la noticia del Mesías causo temor y le movió a un querer matarle (y de hecho, a la matanza de los santo inocentes), y en los Reyes Magos, la misma noticia les lleva a dejarlo todo atrás con tal de venir a conocer y a adorar al Mesías.


Dios está siempre saliendo a nuestro paso, ¿qué señales usará para que tú lo reconozcas? Y si lo vieras claro ¿qué le responderías?

lunes, 24 de octubre de 2011

EXCELENTE libro a la vista... "La última en el cadalso"

De lo mejor que he leído, "una joya en miniatura para su género", la autora, Gertrud Von Le Fort, descendiente de hugonotes franceses y conversa al catolicismo tras una fervorosa vida espiritual en una familia cristiana... solo encontró la plenitud en Roma. 


De este brevísimo libro me ha gustado desde el prólogo (de Victoria Howell), en el que tan claramente explica lo audaz de la publicación ya que siendo un hecho histórico el martirio de las Carmelitas de Compiègne durante la revolución francesa, ella logra conceptualizar o condensar realidades palpitantes de la humanidad en contextos semejantes como lo que se dieron tras el inicio de la revolución (desconcierto, búsqueda de ideales, miedo a lo desconocido al mismo tiempo que deseos de ser parte del cambio, etc...) en el personaje de Blanca, que lleva el mismo apellido de la autora.
Así, sin faltar a la verdad, logra insertar a este personaje que dio ocasión a una mayor difusión de este heróico y conmovedor suceso, pues tras este libro sale una ópera y el aún más famoso libro "Diálogo de Carmelitas" de G. Bernanos, que a su vez fue el guión de una película (cuando menos).
Nuevamente en este libro el punto no está tanto en el "qué" del desenlace, sino en lo profundo del cómo y por qué. Aún más interesante sabiendo que Gertrud Von Le Fort conoció personalmente a Edith Stein, y hablaron del martirio en el Carmelo... siendo que Edtih llegaría a ser carmelita mártir en un campo de exterminio durante la Segunda Guerra Mundial y posteriormente nombrada Doctora de la Iglesia por Juan Pablo II.
Al margen de los intereses religiosos del lector, si este tiene sensibilidad espiritual o estética disfrutará en grande con este libro que logra transmitir realidades humanas e interpersonales que sorprenden en su hondura y brevedad, combinación sumamente difícil de lograr.

¿Riesgos de la lectura de este libro? Por lo menos en mi, querer leer más obras de la misma autora y seguir buscando bibliografía del hecho.
Dejo algunas de las partes el libro que más me han gustado:
DE LA INTRODUCCIÓN:
1. "Troeltsch [-eminente teólogo protestante a cuyas cátedras asistía Gertrud-] ejerció una profunda huella en mí, aunque nunca acepté del todo sus teorías liberales, porque yo pertenecía a una familia que profesaba una fe religiosa positiva. Sin embargo, la riqueza y la profundidad de su intelecto me abrió el mundo del pensamiento teológico, el mundo de la mística cristiana y, además, el mundo de los problemas religiosos. A partir de sus premisas, yo no pude llegar a ninguna conclusión científica positiva, pero su carácter profundamente religioso me impulsó a llegar a una solución personal. Por lo tanto, siempre le he considerado como una persona que contribuyó a determinar el curso posterior de mi vida" Me parece líneas que muestran una profunda y verdadera tolerancia....
2. "La persona que se convierte no hace hincapié, como a veces se ha pensado erróneamente, en las dolorosas divisiones sectarias, sino al contrario, en una persona que ha superado estas divisiones[...] Su experiencia es, por lo tanto, un descubrimiento luminoso: el cisma en el seno de la Iglesia no es tanto una ruptura de la fe como una ruptura del amor, y la división en la fe no puede ser superada a no ser que se supere primero la división en el amor" Su propia conversión fue el inicio de su carrera como novelista.
DE LA NOVELA:
3. "¡Oh, Dios mío, sabiduría infinita, inconmensurable y sin fondo! ¡Ilumina a tu sierva en la misión que le has confiado! Tú sabes ¡oh, mi Dios! que estoy dispuesta a ejecutar inmediatamente tus órdenes, tan pronto como te dignes comunicármelas; el peligro está sólo en que no las descubra con certeza. Dios mío, yo abro ante Ti mi entendimiento como un libro: ¡borra en él lo que te ofenda y subraya lo que esté de acuerdo con tu augusta voluntad! ¡Oh, Dios mío! ¿Puede ser cierto que Tú que elevas las virtudes naturale del hombre por encima de los límites de la naturaleza, te dignes también otorgar tal elevación a una de nuestras taras naturales? ¿Es tan inmensa tu bondad que desciendes para seguir a una pobre alma incapaz de vencer su debilidad para concentrar tu amor precisamente en este punto? [...] ¿Fue tu voluntad, Jesús mío, elegir la medrosa naturaleza de esta pobre criatura, para que mientras otras se prepara jubilosas a experimentar como Tú la muerte, te acompañara ella en cierto modo en tu miedo a morir? ¿Era esta la adoración que te faltava y yo he estado a punto de usurpártela?" Oración de la superiora sobre la situación de la protagonista, verdadera oración de discernimiento...
4. "¡Oh, no, ella vive! [...] ¿No sigue viviendo este desafortunado país? ¿No sigue viviendo este pequeño e infortunado rey de Francia, en medio de todos sus tormentos? ¡Ay, vivir es más difícil que morir"

lunes, 8 de agosto de 2011

¿"Suficientemente" lejos de Dios? jamás...

No tengo una vida tan anecdótica, por pura gracia de Dios... Precioso testimonio para levantar el ánimo, no hay imposibles para Dios, nadie está lo "suficientemente" lejos... Así que les dejo un copy & paste en el que pretendo dejar el "honor a quien honor merece", primero que nada a Dios, a la religiosa en cuestión por su docilidad a la gracia, a los excelentes autores de "Religión en libertad" en este caso a Mónica Vázquez y a los buenos samaritanos de facebook que nos comparten estos artículos buenos en forma y fondo...

Mónica Vázquez/ReL en http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=4662

«Vivía en la calle Preciados y frecuentaba la noche. Me encantaba estar en ese ambiente de los que fumaban porros, las prostitutas, los borrachos, serenos; iba por los bares de la calle Montera y de Fuencarral, donde estaban los gays y lesbianas; tenía una vida sexual muy activa y me quedé embarazada a los 17», comenta Elsa, originaria de La Rioja.
 
«Iba a la iglesia del Carmen a llorar esta doble vida porque dentro sentía como una agonía», asegura. Querer sacar a su hijo adelante fue lo que la impulsó a aceptar llevar un paquete con droga a Canarias, por lo que le ofrecían una gran cantidad de dinero. La Policía la detuvo y estuvo tres años presa en la antigua cárcel de Yeserías. «Fue una experiencia maravillosa. Se sufre mucho en la cárcel, pero en el sufrimiento he llegado al entendimiento», indica con sabiduría. Cuando le dieron la ficha de salida la rompió y dejó la prisión a los dos meses. «No quería salir por lo mal que me había tratado mi familia en las visitas», confiesa.

Un encuentro carismático
Una vez fuera de la cárcel participó de un encuentro de la Confraternidad Carcelaria de España al que iba a asistir monseñor Milingo, aunque finalmente fue presidido por el entonces obispo auxiliar de Madrid, Javier Martínez. «El primer día, varios presos salieron a dar testimonio y sentí una fuerza que me impulsó a ir frente al micrófono», señala. Allí, la directora de Confraternidad Carcelaria, Carmen Rubio, le invitó a la adoración nocturna de los viernes en la calle Fomento, 13, donde empezó a ir. Jesús había puesto su semilla, pero el ambiente del piso de acogida donde residía entonces no la ayudó a desarrollar su espiritualidad. «Comencé a consumir cocaína y cada vez aumentaba las dosis. Me salvó la llamada de mi hijo que estaba en La Rioja. Me dijo que vendría a Madrid y entonces automáticamente dejé de consumir», explica.
 
Un mes después del encuentro participó en la Asamblea Nacional de la Renovación Carismática Católica. Un preso le pidió que lo acompañara a la «intercesión». Ella no sabía de qué se trataba, pero vio que los demás extendían sus manos mientras oraban por él. Entonces ella también quiso que oraran por ella. «El Señor me dice que vas a ser luz para mucha gente, pero espera a la persona que te va a liberar», le señalaron.Llegó la hora de la adoración y sintió un gran desasosiego. Apareció Carmen Rubio, quien «me agarró fuertemente del brazo y me dijo que el Señor me pregunta que cuánto llevas sin confesarte . Intenté que me dejara en paz, pero ella seguía agarrándome fuertemente». Elsa vio su vida pasar como un flash por su mente. Hacía ocho años que no se confesaba. En ese instante divisó a un sacerdote y no lo dudó.
 
Después fue ante el Santísimo: «Sentí una fuerza tremenda, como un fuego; me desplomé con una congoja llena de alegría que no he vuelto a experimentar. Vi lo que yo era, me encontré con el Señor, empezaron a cantar Cristo rompe las cadenas », prosigue.

Borrachera mentalEn la eucaristía hubo varias curaciones. «Yo creí que estaban todos comprados -dice en referencia a los que levantaban la mano para decir que habían sido sanados- y de repente el padre Robert de Grandis afirmó con fuerza: El Señor me dice que quienes sientan como una borrachera mental estarán empezando a amar la eucaristía , y una fuerza me hizo levantar el brazo», continúa.
 
«Ya no era la misma, el Señor me había transformado».«Entonces me di cuenta de que mi vocación y el Señor habían estado siempre. Pero pensaba que no podía ser monja por mi hijo. Sin embargo, a cada monasterio que entraba por curiosidad me decían que había una madre monja, y en el de Cañas de La Rioja me señalaron que existía una abuela que tenía siete nietos. Además los libros de espiritualidad que me encontraba era de santas que habían sido madres», añade. El hijo de Elsa, ya con 18 años, ingresó en el Ejército, y entonces se sintió libre de responsabilidades para entrar al convento.
 
Ahora es una monja dicharachera que vive haciendo reír a los demás. «A mis compañeras del convento las pincho para que tengan de qué confesarse», narra divertida. Es parte de su carácter. «Cuando era niña me comía las hostias que había en las ofrendas para obligarle al cura a abrir el sagrario, porque me decían que ahí estaba Cristo», ríe a carcajadas. Ahora ya es feliz.

sábado, 2 de julio de 2011

EXCELENTE libro a la vista... Anhelo de vivir, la vida de Vincent Van Gogh

Siempre me han gustado las biografías, entender a la persona desde dentro, tratar de "recrear" su vida, en la medida de lo posible sin anacronismos o prejuicios, desde "sus zapatos". Y para esto, la obra de Irving Stone me ha sido un GRATÍSIMO regalo.
A nivel literario es una obra buena, ágil, sencilla de leer, eso en su forma, pues en su fondo es un libro que hay que disfrutar, reflexionar y compartir, dialogar... ¿será que todos los genios tienen que sufrir una vida de desequilibrio? por definición están por encima de la media, serán siempre algo solitarios en lo más íntimo, pero ¿desequilibrados a nivel emocional? con el dolor que eso conlleva tanto en ellos como en quienes los rodean (porque este libro da a conocer también y en un papel trascendental a Theo, hermano de Vincent, cuyo final yo desconocía y me puso los pelos de punta...) Creo que pues que personas TAN excepcionales han de contar con un contrapunto, un polo proporcionado a la intensidad de su carácter para poder mantener el equilibrio, la salud de cuerpo y mente. Vincent lo buscó sin éxito en una vida familiar serena, necesitó de un punto ordenador, una referencia inamovible que no encontró tras haber perdido la fe y haber dejado el ministerio de pastor.

Repaso mentalmente una lista de personas excepcionales, geniales...y no he encontrado aún, alguno que se haya mantenido sano y fecundo en su expresión (pintor, escritor, compositor, etc...) sin Dios, y me viene a la mente el éxito de Juan Pablo II, personalidad riquísima, híper sensibilidad artística, estética, anímica, emotiva... una vida marcada por el dolor desde la infancia, a nivel familiar y nacional... creo que lo salvó su amor a Dios y en lugar de un gran genio perdido, consumido y amargado por Polonia, tuvimos un titán que visitó e iluminó casi todo rincón de la tierra....
Síntesis, un libro estupendo, voy tras de más obras del mismo autor y tras de más libros sobre la obra de Van Gogh... acepto, o más bien PIDO sugerencias.
Pág. 33 "Cada uno de nosotros posee una integridad, calidad de carácter, Vincent-dijo Mendes mirando las tumbas de su padre y su madre que se hallaban junto a la otra-. Si nos tomamos el trabajo de observarla, hagamos lo que hagamos, lo haremos bien. Si usted hubiera seguido vendiendo cuadros, la integridad que hace de usted el hombre que es, lo hubiera convertido en un buen comerciante. Lo mismo se aplica a sus estudios. Algún día usted se expresará plenamente, sea cula sea el medio que escoja.
Pág. 170. "Vincent comprendió la profunda filosofía que emanaba del cuadro. Parecía decirle: "Saber sufrir sin quejarse, he ahí la profunda ciencia, la gran lección que debemos aprender, la solución del problema de la vida".
Pág. 364 "Usted de es un "gran nervioso", Vincent- le había dicho el Dr. Rey un día-. Nunca ha sido del todo normal. Es verdad que ningún artista lo es, de lo contrario no podría pintar. Los hombres normales no crean obras de arte. Comen, duermen, trabajan en forma rutinaria y mueren. Ustedes son híper sensibles a la vida y a la naturaleza, es por eso que son capaces de interpretar lo que nosotros no podemos. Pero si no tienen cuidado, esa híper sensibilidad los llevará a la destrucción".
Pág. 399 "ninguna alma excelente está exenta de ligera locura" ¿sabe quién dijo eso? Aristóteles"
Pág. 405: "Si yo hubiera pintado un solo cuadro como éste, Vincent, consideraría mi vida justificada. Empleé años enteros aliviando el dolor de la gente... pero al final se mueren lo mismo...Entonces, ¿de qué sirve mi trabajo? En cambio esos girasoles suyos... curarán el corazón de la gente..., les darán alegría..., durante siglo y siglos. He aquí porqué considero que usted tuvo éxito en la vida..., y es por eso que debería considerarse un hombre feliz".

miércoles, 29 de junio de 2011

Santos de la fuerza y debilidad, santos para el hoy de tu vida.

 Santos Pedro y Pablo, columnas de la Iglesia. Muy bien. Pero... vemos en el Nuevo testamento aspectos que al lector poco atento podrían resultarle contradictorios o hasta escadalizarle; Pedro niega a Jesús - estrictamente hablando el pecado de NEGAR a Jesús habiendo sido ya nombrado por Él la roca de su Iglesia y a poquísimas horas de haber jurado dar la vida por su Maestro, es incluso más grave que el pecado de Judas Iscariote...-; por otro lado, Pablo, siendo aún Saulo, da rienda su venia para el asesinato de San Sebastián... y sabrá Dios cuántos otros cristianos perseguidos por él mismo. ¿Y esas son las columnas de la Iglesia?

Pues sí, porque las columnas sostienen a las piedras vivas (nosotros) que no somos muy diferentes, ellos, llenos de miserias y debilidades, llegaron POR GRACIA DE DIOS y honesta colaboración de su parte, a ser santos. Pedro, de ser el cobarde que niega a Cristo, llega a ser LA ROCA sobre la que se construye una Iglesia que tienen en su haber 2000 años de ataques de dentro y de fuera, de santos y de pecadores, de luces y sombras... ¿si esto nos es de Dios cómo me lo explican? Pablo, de ser "el perseguidor" llega a ser El Apóstol, el incansable predicador... digamos que Dios hizo un "derroche de creatividad" con el camino por el que los llevó a la santidad, siendo el diametralmente contrario al que llevaban, a su debilidad. 

Y aquí es donde se nos interpela ¿cuál es tu mayor debilidad? lo que menos te gusta de ti, sino lo que sabes que más te aleja de Cristo, aquello con lo que más lo lastimas aunque no quisieras que fuera así... vanidad, sensualidad, abuso de alcohol u otras sustancias, soberbia, mentira, envidía, robo... puede ser (y la Biblia no me deja mentir) que ESE sea el camino por el que Dios te llevará de regreso a Él, y la lucha por amor es la santidad, no la perfección, sino la lucha honesta por amor, al margen de los resultados, la lucha es de uno, lo logros son de Dios.

Así que es un día para renovar la esperanza, ¡claro que hay un sitio para mi en la Iglesia! ¡Claro que Cristo me quiere santo! Y si Él está conmigo ¿quién contra mi?

Ah...y es día de mi santo...=)

miércoles, 15 de junio de 2011

Bob Dylan sigue buscando respuestas a los setenta


Leyendo artículo tan buenos... ¿cuándo dejaré de copiar...? Gracias a estos que hacen BIEN en bien.


Bob Dylan sigue buscando respuestas a los setenta

Bob Dylan sigue buscando respuestas a los setenta
   Todo un personaje del que desconocemos su fuero interno actual, pero al que imaginamos libre y atento a lo que suscita la realidad y dispuesto a seguir buscando y profundizando las respuestas en el viento 

     La semana pasada Bob Dylan cumplía 70 años. "How many roads must a man walk down/ before you call him a man?" Desgarraba un joven la primera estrofa de Blowin' in the wind a la guitarra, el himno de su ídolo al que imitaba en su crecido pelo ensortijado y con el que se identificaba, como muchos de nosotros, en tratar de encontrar la respuesta en el viento a los avatares de la vida. Aquel muchacho sucumbió en el intento y no ha llegado a felicitar en su 70 cumpleaños a quien imitaba. 

    Como él, muchos fueron seducidos por la droga. Salvador moriría unos meses después de cantarnos a un grupo de amigos una de las canciones más emblemáticas de uno de los cantautores que más ha influido, y lo sigue haciendo, en la música popular del siglo XX, Robert Allen Zimmerman, conocido artísticamente como Bob Dylan (Minnesota, 1941, EE.UU). 

     Con sus siete décadas en la mochila, Dylan se sigue zafando de su leyenda para reinventarse, como lo ha hecho repetidamente, y continúa su marcha sin desvelar cuál es su pulsión interior actual. Recluido en su silencio ante el mundo, ha ido viviendo con esa tensión que le ha llevado a apostar por muchos y variados caminos personales y musicales en sus cerca de 50 años de vida artística en los que ha alumbrado alrededor de medio centenar de álbumes de estudio (el último, uno de villancicos en 2009), otros en directo, a obtener el reconocimiento en distintos premios, entre ellos el de las letras francesas y el Príncipe de Asturias, y al que han querido nominar para el Nobelde Literatura. 

      Más allá de su casi gangosa voz nasal y de su estilo discursivo en sus canciones que le han hecho inigualable y, en los primeros años, incomprendido (en 1962 saca su primer disco, Bob Dylan, y vende 5.000 ejemplares. Simon y Garfunkel ironizaron su estilo en un tema), este judío universal ha apostado fuerte por renovar la música popular del siglo XX y dotarla de contenidos vitales y sociales. 

      Ya desde el inicio de su carrera, marcaba su rumbo por expresar musicalmente lo que llevaba dentro y veía a su alrededor: «Lo que pasaba con el rock'n'roll para mí no era suficiente. Había muy buenas frases pegadizas y un ritmo contagioso, pero las canciones no eran serias o no reflejaban la vida de un modo realista. Sabía eso cuando me metí en la música folk, era una cosa más seria. Las canciones estaban llenas de tristeza, de triunfo, de fe en lo sobrenatural, y tenían sentimientos más profundos». 

      Su apuesta por seguir los pasos de los grandes folkmen, como Woody Guthrie (del que diría:«Puedes escuchar sus canciones y aprender a vivir»), Pete Seeger y otros le llevó a vivir comprometido con muchas causas, como los derechos civiles de los negros del Sur, entre otras, al tiempo que conservaba su autonomía de juicio y no sucumbía a posiciones maniqueas porque conocía la amalgama de bien y mal que anida en cada uno de nosotros, como demostró ebria y airadamente durante la entrega en 1963 del premio Tom Paine, del Comité Nacional de Emergencia de las Libertades Civiles, alegando ver algo de sí mismo y de todos los hombres, incluidos los miembros de dicha institución, en el supuesto asesino de Kennedy (el crimen del presidente estadounidense se había producido en fecha reciente). 

      Dispuesto siempre a ser protagonista, cambió su sonido original de voz, guitarra y armónica incorporando instrumentos eléctricos, con la crítica subsiguiente de los puristas del folk. Dylan había aparecido previamente en el Newport Folk Festival en 1963 y 1964, pero en esta ocasión se topó con una mezcla de vítores y abucheos, y tras interpretar tres canciones abandonó el escenario. De igual modo, en mayo de 1974 salvó la inasistencia popular al homenaje de varios artistas a Salvador Allende anunciando su participación, lo que precipitó que se vendieran todas las entradas. 

Conversión al cristianismo
      Autodidacta y abierto a todo, Dylan coqueteo con todo tipo de experiencias, incluso con las drogas, compartió su vida con varias mujeres (se casó con dos con las que ha tenido cinco hijos) y rastreó la veracidad de las respuestas al sentido de su vida que le ofrecía el ambiente. Fue educado en el judaísmo y ha mantenido su sentido trascendente —como demuestra la anterior alusión a los mensajes de la música folk— y por su posterior conversión al cristianismo, materializada a finales de los setenta tras confrontar sus objeciones con varios sacerdotes. 

      Ésta no vino por una depresión motivada por un accidente de moto que tuvo, como argumentan algunos detractores que ven en estas vueltas a la religión de algunos artistas signos de debilidad mental y antesalas depresivas: «Lo estaba haciendo todo bien —ha subrayado más tarde—. Estaba contento. Algunos amigos mencionaban cosas sobre Jesús. Mucha gente piensa que Jesús llega a la gente cuando están deprimidos o se sienten miserables. Ésa no fue la forma en que llegó a mí». Lo sucedido lo contó sin arrobos durante un concierto en 1980 del siguiente modo: «Jesús me dio unos golpes en el hombro; me dijo: "Bob, ¿por qué te resistes a mí?". Yo dije: "no me estoy resistiendo". Entonces me preguntó: "¿Vas a seguirme?". Yo dije: "Bueno, no lo había pensado"».  

      Por esta posición, Dylan sufrió el ataque de muchos, incluso ninguneando sus discos de aquella época, como Slow train coming, Saved y Shot of love, a los que respondería con esa altiva elegancia de quien es libre y le traen al pairo los comentarios: «Años atrás decían que yo era un profeta. Yo decía: "No, no soy un profeta", y ellos dicen: "sí, lo eres, eres un profeta". Y yo contestaba: "No, no soy yo". Ellos decían: "Seguro que eres un profeta". Me convencían de que era un profeta. Ahora vengo y os digo que Jesús es la respuesta. Y ellos dicen: "Bob Dylan no es un profeta". Simplemente, no pueden manejarlo». 

      Todo un personaje del que desconocemos su fuero interno actual, pero al que imaginamos libre y atento a lo que suscita la realidad y dispuesto a seguir buscando y profundizando las respuestas en el viento; aquellas a las que desgraciadamente no esperó la impaciencia de Salvador y a las que se refirió en 1997 Juan Pablo II cuando glosó su Blowin' in the wind ante cerca de 300.000 personas y antes de escuchar al cantante más influyente del siglo XX en el Vaticano: 
    «Hace poco un representante vuestro ha dicho que la respuesta a las preguntas de vuestra vida "está soplando en el viento". ¡Es verdad! Pero no en el viento que todo dispersa en los remolinos de la nada, sino en el viento que es soplo y voz del Espíritu, voz que llama y dice "¡ven!" (cfr Ap 22, 17). Me habéis preguntado: ¿cuántos caminos tiene que recorrer un hombre para poderse reconocerse como hombre? Os contesto: ¡uno! Uno solo es el camino del hombre, y éste es Cristo, que ha dicho "Yo soy el camino"(Jn 14,6). Él es el camino de la verdad, la calle de la vida». 
      Y el Papa concluyó:
    «mi augurio es que vosotros también podáis, con Simón Pedro y los otros discípulos, encontrar a Cristo para decirle: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna" (Jn 6, 67). Sí, Jesús tiene palabras de vida eterna».

Enrique Chuvieco

PaginasDigital.es / Almudí

martes, 14 de junio de 2011

El sacerdocio masculino en los ojos de una feminista atea


Otro copy&paste de mis hermanos de misión... lo siento, pero lo bueno está para compartirse...


El sacerdocio masculino en los ojos de una feminista atea

«Fui atea toda mi vida hasta el año 2005. Busqué mi camino hacia el cristianismo, y ahora escribo acerca de lo que significa ser parte de esta fe, después de una vida como no creyente». Así se describe Jennifer Fulwiler, «escritora ymanager caótica de su creciente familia, que actualmente incluye cinco hijos pequeños». Es columnista en Envoy Magazine, National Catholic Register, entre otros, y tiene un blog (ConversionDiary.com), en donde comenta la alegría de su fe católica.

Soy un admirador personal de sus escritos. Cargados de realismo y de profundidad, sus líneas suelen transparentar esa fuerza típica del converso que no se anda con medias tintas. Leerle suele ser una bocanada de aire fresco dentro de la red. Entre sus muchos escritos, hubo uno que me pareció especialmente iluminador: Por qué siempre me ha parecido sensato el sacerdocio masculino. Venido de una pluma que antes fue atea y feminista, me pareció interesante darle una ojeada. Valió la pena…

Con permiso de la misma Jennifer, que amablemente me autorizó hacer una traducción de su artículo, comparto ahora con ustedes estas líneas, esperando que puedan iluminar y ayudar a valorar, aún más, la fe tan hermosa que tenemos en nuestra Iglesia. ¡Gracias, Jennifer!


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Por qué siempre me ha parecido sensato el sacerdocio masculino

Cuando leí la parte de “Catolicismo para idiotas” (Catholicism for Dummies) que trataba el tema del sacerdocio masculino, alguno podría pensar que iba a volver atrás en mi decisión a convertirme. Ya había escuchado algo sobre el género y el clero Católico en la “cultura popular”, pero nunca me topé con el tema hasta que empecé a buscar y me di cuenta que efectivamente la Iglesia Católica no acepta mujeres al sacerdocio. Siendo atea de toda la vida y una feminista proclamada, podría pensarse que debería sentirme ultrajada. Sin embargo, cuando intenté que me viniese una justa indignación, ésta jamás llegó. De hecho, algo de esta postura me pareció objetiva. Sorprendida por mi propia posición, pasé mucha parte juzgando por qué no sentía la urgencia de denunciar esta postura polémica como opresiva e injusta. Y esto fue lo que me vino a la mente:

Hombres y mujeres son distintos

Por ese entonces, había sido mamá recientemente. Y no hay nada como el embarazo y el dar a luz para darse cuenta de que el hombre y la mujer son muy, pero muy diferentes. Incluso fuera de la visión católica, no se puede negar que quienquiera que nos creó –sea que lo llames Dios o Naturaleza o Alá o lo que sea– nos creó hombre y mujer con capacidades complementarias y, sin embargo, totalmente distintas. Las mujeres pueden cargar una nueva vida humana en su seno; los hombres no. Las mujeres pueden amamantar  a sus bebés; los hombres no. Los hombres son generalmente más fuertes: el más fuerte de los hombres en el mundo siempre va a ser más fuerte que la más fuerte de las mujeres en el mundo. Y la lista de diferencias innatas entre los sexos sigue y sigue… Asumiendo que toda la raza humana no ha nacido en una situación inherentemente injusta, parecería que nuestro Creador no cree necesario que todoshagan lo mismo para ser iguales.

Lo que haces no es lo que te hace valer

A lo largo de esas mismas líneas, había comenzado a cuestionarme la persuasiva y moderna idea de que lo que tú haces es lo que tú vales. En las reuniones sociales, la primera pregunta que hacemos a alguien que conocemos es “¿A qué te dedicas?”. A los niños les preguntamos “¿Qué vas a hacer cuando seas grande?”. Uno de los resultados de esta idea es que nosotros, como sociedad, decidimos que si las mujeres no hacen toda y cada una de las cosas que los hombres hacen, la única posible explicación tiene que ser que ellas están siendo valoradas menos –y ser excluidas de realizar ciertas actividades significa que sus opciones de alcanzar un cumplimiento completo como seres humanos es limitado. Cuanto más consideraba esto, tano más me golpeaba como una visión tristemente utilitarista. Comencé a pensar que es posible creer que los hombres no serán buenos consultores en lactancia, las mujeres no serán buenos combatientes de la guerra de guerrillas, etc., sin que eso sea un comentario sobre el valor intrínseco de un sexo sobre el otro.

Dios se hizo hombre

Como un extraño que busca en esta religión, no podía entender cómo alguien pudiese creer que el Cristianismo es verdadero y, al mismo tiempo, cuestionarse el hecho de que Dios ve dos sexos con diferentes roles cada uno. Cuando Dios asumió nuestra carne humana, lo hizo como hombre. Podría haber bajado como mujer, como un equipo de hermanos y hermanas, o como un ser asexuado. Pero no lo hizo. Si quieres rechazar el Cristianismo como falso, eso es una cosa; pero si aceptas a Jesucristo como Dios Encarnado, parece que también tienes que aceptar que Dios ve que el sexo masculino tiene un rol especial en este mundo.

Jesús escogió hombres para ser sus apóstoles

Pedro, Andrés, Santiago, Santiago, Juan, Felipe, Tomás, Mateo, Bartolomé, Tadeo, Simón y Judas: esos son los nombres de las 12 personas que Cristo llamó personalmente para ser sus apóstoles. Todos son hombres. El hecho de que Dios no sólo viniese como hombre, sino que incluso llamó solamente hombres para ser sus apóstoles (a pesar del hecho de que también estuvo cercano a muchas mujeres), fue una confirmación definitiva del hecho obvio de que Dios tiene un plan especial para el sexo masculino.

Dios nos dio a María

Y entonces, ¿dónde deja todo esto a las mujeres? ¿Acaso Dios no ve para nosotras un rol especial también? ¿Se olvidó de nosotras? Con honestidad, también tuve esos pensamientos cuando empecé a buscar sobre el Cristianismo, y fue un rollo. Las únicas ramas de cristianismo del que tenía experiencia eran algunas denominaciones del protestantismo sureño [en Estados Unidos] y me golpeó el hecho de que eran espiritualidades centradas en el hombre. Jesús era hombre, sus apóstoles eran hombres, todos los predicadores locales eran hombres. ¿Dónde entraban las mujeres en toda esta religión? ¿Acaso Dios dejaba fuera, en el frío, a todo un sexo en su totalidad?

Una vez que descubrí el Catolicismo, una de las muchas cosas que me sorprendieron de sus enseñanzas fue el énfasis en María. Tenía mucho sentido que Dios diera a una mujer un rol crítico dentro de su plan, alguien que pudiese servir como ejemplo de perfecta santidad femenina –y tenía sentido que su verdadera Iglesia lo entendiera así y celebrase este hecho.

Y así, cuando me topé con la doctrina del sacerdocio masculino, todas estas ideas hicieron que la defensa oficial de la Iglesia de su posición sonasen auténticas. De hecho, hubiese sido escéptica de las doctrinas católicas si no me hubiesen enseñadoque es una labor para hombres –sólo para hombres– llevar adelante el rol que Dios empezó cuando él mismo se hizo hombre.

Se puede leer el original en inglés siguiendo este enlace: