Mostrando entradas con la etiqueta apertura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta apertura. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de febrero de 2012

¿Y quién necesita la educación especial?

Ayer por la tarde, tras una mañana amena pero intensa de trabajo, regresé a casa en autobus. No sé bien porqué, pero me encanta ver a la gente... en los autobuses, en los aeropuertos, en las salas de espera... creo que que siempre se puede aprender mucho.

En el trayecto subieron un chico y una chica con cierto grado de retraso mental, no sé exactamente de qué tipo o grado, pero se nota que les han enseñado muy bien muchas cosas, y no me refiero solo a las prácticas (pagaron sin ningún problema, tomaron sus asientos y eso sí, platicaban a todo volumen, cosa que les agradezco mucho pues salí sumamente edificada).

Pues resulta que un amigo de ellos, otro chico de la escuela de educación especial, se estaba alejando de las clases y de sus monitores por influencia de una banda de su barrio. Estos chicos daban unas razones TAN claras de los riesgos de dejar la educación, de meterse en ambientes que en donde hay drogas, etc. Y antes de que uno de los dos tuviera que bajar, ya llegaba a su destino, dejaron claro entre ellos dos cosas: "Pero verdad que seremos amigos de X todo el tiempo, y más ahora que nos necesita", "Claro, yo, amigo de todos", "Ala, baja ya, te quiero mucho", "Me despido - y se despide de todo los pasajeros con un amable y grupal ¡BUENAS TARDES!" Y se fue.

Total, que estos dos me dieron, -creo que a todos los presentes-, un ejemplo de pureza y sencillez de corazón. Sin duda habrá detrás de ese manera de pensar y sentir, familias y formadores cariñosos y centrados en lo esencial, sin duda también que seguir asistiendo a una escuela de educación especial les dará aún más herramientas para que puedan seguir adelante en la vida, llegar a cierto grado de independencia, inserción en la sociedad, etc. Pero sin duda, que todo eso, muy bueno, caerá en una estructura de nobleza y amistad que los hace grandes, fuertes, brillantes.

viernes, 6 de enero de 2012

Al buen entendedor, señales precisas.

Hoy, día de la Epifanía del Señor, o mejor conocido como "Día de Reyes", espero que todos hayan tenido su pedazo de rosca o roscón (según el país), algún regalito y, porqué no, algún encuentro con sus Majestades (para eso, no hay que olvidar nunca dejarles leche y pan, y cubetas con agua para sus animales...).

Leyendo una breve y atinada reflexión en el misal, les comparto está reflexión mía que sin duda será menos breve y menos atinada... pero más mía. Y es así de sencillo: sabemos que los pastores vieron al ángel que los invitó a ir al portal para ver al Niño Dios, hasta el antipático de Hérodes conocía las escrituras (eso sí, requirió que los sabios y ancianos les soplaran algunos datos), pero todos ellos, parte del pueblo de Israel, conocían las profecías y por eso Dios les dio las señales justas para darse a entender SIN VIOLENTAR SU LIBERTAD.

Por otro lado tenemos a los tres Reyes Magos, que según sabemos por los evangelios, ni eran tres, ni eran reyes, ni eran magos... sino que se nos habla de unos "sabios venidos de oriente" y dado que se mencionan tres regalos (oro, incienso y mirra), pues... a la humanidad nunca nos ha faltado imaginación para completar con detalles, que por lo demás, no cambian nada de lo esencial: eran personas ajenas al pueblo de Israel y por lo tanto a las profecías. ¿Cómo entonces se haría Dios accesible a ellos? por medio del conocimiento, de las ciencias que ellos estudiaban, de ese cielo que escrutaban y en el cual, vieron la estrella... y la siguieron para adorar al Mesías.

Todo esto ¿a dónde nos lleva? a un gusto inmenso, a una renovada esperanza ante el hecho de que Dios nunca deja de salirnos al paso, y no solo eso, lo hace del modo en que mejor podamos entenderlo (ya que queramos responderle, es cosa de cada uno, cuestión de más o menos generosidad, de más o menos amor). En Hérodes la noticia del Mesías causo temor y le movió a un querer matarle (y de hecho, a la matanza de los santo inocentes), y en los Reyes Magos, la misma noticia les lleva a dejarlo todo atrás con tal de venir a conocer y a adorar al Mesías.


Dios está siempre saliendo a nuestro paso, ¿qué señales usará para que tú lo reconozcas? Y si lo vieras claro ¿qué le responderías?