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jueves, 5 de mayo de 2011

Excelente actor que no sabe fingir

Leí en aciprensa (muy buena fuente de noticias) que la carrera de Jim Caviezel ha no ha hecho más que desaparecer desde que actuó en "La Pasión", algo que el mismo Mel Gibson le advirtió, pero aclara que no se arrepiente de lo hecho.

Durante el rodaje de la película sobre la pasión de Cristo, el actor fue alcanzado por un rayo, de dislocó un hombro - en las escenas de la crucifixión... y eso era actuado...vaya lo que habrá sido lo real...- y ahora se le van cerrando las puertas de Hollywood, en su propia industria.

Caviezel se reconoce como católico, y al comentar con Mel Gibson el hecho casi inminente de estar casi terminando su carrera al formar parte de esta película respondió que "todos tenemos que abrazar nuestras cruces", Jesús es tan polémico como hace 2000 años, Cristo es el mismo, ayer, hoy y siempre.

También se menciona en la nota original su opinión sobre Mel Gibson "no necesita su juicio -el juicio público-, sino nuestras oraciones", declaración sabia y valiente.

Viendo los rápidos "éxitos" de personajes públicos que se dejan embarrar de cualquier bajeza para "crecer" en popularidad, me parece sumamente meritorio el que este actor tan capaz sea, gracias a Dios, tan incapaz de fingir siendo esta la oportunidad asegurada y habitual de tantos para "desmarcarse" de las consecuencias de sus valores. Ah...también me deja con las ganas de recordar el verdadero significado de términos como éxito, crecimiento, etc... eso lo dejaremos para otro post.

Dejo abajo links muy interesantes al respecto:



martes, 3 de mayo de 2011

Tan sencillo como cada vez menos poco común

Ustedes disculparán lo "intrincado" del título, pero ya que publiqué un post anterior con un tema semejante... valía reforzar la idea.

Cocacola, además de ser un refresco que con gas y hielo me encanta... suele producir anuncios muy buenos, un ejemplo más está en este que anexo hecho en el Perú, pero que perfectamente refleja la realidad de muchos países más. LA REALIDAD... es decir, no todo lo que vemos con frecuencia de violencia y falta de valores agota la realidad, el mal nunca tiene ni tendrá la última palabra (quizás sí la penúltima)


Que importante es hacer el bien, hacerlo bien y dejar de lado el "tenía que ser así" para pasar a la gratitud explícita y constante, no inflar o adular vanamente, pero sí reconocer el bien y la virtud en quienes la viven, quizás nuestra palmadita, nuestro "gracias" o "bien hecho" se la motivación que el otro necesitaba en medio de un día desgastante y hóstil.

Así que... gracias por leer estas líneas y por toda la virtud con la que sin duda dan ejemplo, aliento y gloria a Dios en lo oculto de la vida diaria de cada uno.

jueves, 24 de febrero de 2011

Bernard Nathanson, sí que descansa en paz

Ha muerto el llamado "Rey del aborto", poco más puedo decir de lo mucho y muy bueno que se ha escrito en tantas y tantas páginas (al final recomiendo una buen presentación por un link)

¿Entonces para que esta entrada? porque también yo lo conocí, no de forma "individual" pero sí personal, en un congreso de Gente Nueva en Querétaro al que fui cuando tenía 19 o 20 años. Nunca he tenido la menor duda sobre el aborto, así que por ahí no recibí algo "revolucionario", lo más importante y  sumamente valioso fue su ejemplo de humildad.... no es cualquier cosa aceptar que practico alrededor de 75 mil abortos, entre estos algunos de SUS HIJOS.
Aceptó su error, eso ya es loable... y luego renunció a su antigua razón, respetabilidad y fuente de no pocos ingresos, a un sistema de creencias, una postura ante el mundo... No encuentro muchos ejemplos más de tal anonadamiento. Hizo de un proceso de conversión tan personal algo positivo, pro-activo, dador de vida, se hizo un verdadero apóstol de la vida desde su propia "miseria".


Por eso, cuando supe de su muerte, claro que recé una sentida Ave María... pero con la certeza de que él sí que "descansa en paz" ¿qué mayor paz de haber vivido en la verdad en cuanto la encontró? Iluminando a tanto otros, encarnó muchas de las bienaventuranzas... y allá en el cielo estará abrazando de esos hijos suyos que abortó, recibiendo más gestos de reconfirmación del perdón que tanto añoró.














http://www.fundacionburke.org/2011/02/22/fallece-bernard-nathanson-apostol-de-la-vida/

miércoles, 26 de enero de 2011

INTERESANTE libro a la vista... El callejón de los milagros.


Quieto no es sinónimo de sereno...

esto lo deja claro Naguib Mahfuz a lo largo del libro, de modo especial en el último capítulo. 

Es el primer libro que leo de este autor procedente de El Cairo - premio novel-, lo tomé de la estantería de la tienda porque recordé la película mexicana homónima... debo confesar que no terminé de ver la película por allá de 1995 pues uno termina con el corazón hecho un magitel de fonda (de esos con los que se han limpiado todas las mesas, el comal y parte de la barra...), pero es una excelente adaptación a la realidad de la Cuidad de México.
En cuanto a la forma: es sumamente interesante leer libros de culturas ajenas sobre todo si el autor es nativo, por ejemplo, en este caso, me parece casi inmejorable la manera en que se relata la vida interna - externa de un callejón egipcio que raya en la miseria, su profunda religiosidad a la par de la necesidad de tomar decisiones prácticas sin duda alejadas de su credo (superficialmente visto) El libro no tiene -a mi parecer- una tensión constante sobre qué pasará, ni la necesita, pues su relato psicológico de los personajes hace por mucho más interesante seguir los procesos emotivos que los meros hechos. La traducción no me pareció del todo bien lograda, no sé árabe pero supongo que si el autor es tan capaz de relatar el interior del ser humano ha de tener una riqueza de verbos y calificativos superior a la versión que leí.
En cuanto al fondo: es una obra de gran patetismo, encuentro ciertas similitudes entre árabes y latinos en cuanto al modo de afrontar la adversidad, aquí da para una larga reflexión sobre la religión como fuente de paz o la religiosas cuasi fanática que quita la paz. Es también interesante el mosaico de personalidades del callejón... en las últimas líneas de la novela el autor precisa magistralmente, que todo vuelve a la quietud, pero no a la paz, no a la serenidad... esto quizás por que han sufrido tanto y saben que seguirán sufriendo, de modo que no dan entrada absoluta estas emociones, en este callejó (como en miles o millones de casitas y fabelas del mundo), se ríe por la mañana si hay motivo para ello, se llora por la tarde si hay motivo para ello y se olvida por la noche por que hay necesidad estricta de hacerlo.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Cuéntame una de marcianos

Es estos días leí varias noticias relacionadas con "otros tipos de vida", rigurosamente hablando lo de marcianos es para el título... tampoco es forzosamente vida extraterrestre en todos los casos, para quien guste (como yo) de estas noticias, no quiero desilusionarles ni menos aún exasperarlos haciendo una reseña científica amateur, así que paso el tema que me vino a la mente desde que leí estas noticias de la NASA. 


Por un lado tenemos que han encontrado en el fondo del Mono Lake, en el Parque Nacional Yosemite, (California, EUA), donde vive en un ambiente que se pensaba demasiado venenoso para cualquier forma de vida, ya que el lago es rico en arsénico. Por otro lado en la Antártida encontraron micro meteoros orgánicos, milimétricamente, pero es algo vivo...

Y como les comentaba arriba, lo que me venía a la mente tras leer esto (además de sorprenderme primero pro la noticia y luego por una noticia relacionada que hablada sobre doctorados en Alemania sobre vida extraterrestre... ) era que la vida da esperanza. Por pequeña que sea, la diferencia de nada a algo...

Pensemos esto en relación con nuestras relaciones personales, con la lucha cotidiana para ser mejores (mejores estudiantes, profesionistas, amigos, pareja... mejores como personas, mejores cristianos) y la falta de resultados puede desmotivar más que los obstáculos directos, estos incluso pueden espolearnos para crecer, la falta de resultados hace que al mirar nuestra trayectoria todo el esfuerzo parezca haber sido absurdo. Pero el simple hecho de intentarlo, o de dolernos por lo haber alcanzado aún la meta... es ya una ganancia, es una forma de vida desarrollada en ambientes hostiles, es una microscópica muestra de que "estamos en ello":

Y esto no es para dormirse en sus laureles, pero sí para no desdeñar los pequeños hallazgos... un observador ordinario no habría encontrado nada sobresaliente en este lago californiano, y podría decir que en la Antátida y solo muchísima nieve... y no es así. Sí, es un lago y sí, es mucha nieve, pero no es solo eso.

Ser capaces de encontrar y valorar pequeños destellos de vida será muchas veces el primer paso para rescatar un matrimonio, para recuperar una amistad, pero salir de un estado anímico depresivo... y Dios es quien tiene el ojo avizor y no de escrutador implacable.

¿En qué faceta de tu vida necesitas encontrar vida para crecer en la esperanza? «El hombre está vivo mientras espera, mientras en su corazón está viva la esperanza». Benedicto XVI, domingo 28 de noviembre 2010.

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/angelus/2010/documents/hf_ben-xvi_ang_20101128_sp.html

jueves, 19 de agosto de 2010

FACILIDAD O FELICIDAD

               Les paso este poema de Ernst Bertram, el original está en alemán y sé que aunque todos manejan a la perfección el idioma… se los pongo en español para agilizar tiempo… (aha…=) ), el poema está escrito desde la forma en que un cedro afronta la vida:
«Yo crezco despacio. Mi tiempo
es todo paciencia.
De todo me serví para crecer.
No maduré repentinamente, ni me helé con el frío.
Crecí en la oscuridad; de ella ascendí.
Crezco en la luz, en ella me acuno.
Crezco en la carcoma, que en mí se clava.
Crezco en la tormenta, que por mí corre.
A todas las fuerzas las obligo a transformarse,
para que hagan subir mi tronco hacia arriba.
Soporto con paciencia el relámpago, el calor y el aguacero.
Sólo sé que tengo que crecer.
y miro desde lo alto a todo el mundo,
 y cuando llegue la hora que me derribe,
seré adorno del templo y del Paraíso
de Dios, que me dejó crecer.»
               Y esto viene a cuento porque hace un rato recibí dos correos electrónico, con inmenso gusto y sorpresa pues vienen de personas que no se conocen entre sí, que quiero mucho y que hace algunos años que tenía algo extraviadas… como son personas que también me quieren, me preguntaban de una u otra manera si soy feliz…
               Y ¡qué fácil me brota la respuesta pero qué difícil encontrar las palabras justas! De todo corazón y quizás con algo de sorpresa descubro todos los días ¡qué soy enormemente feliz! ¡Hondamente y plenamente feliz! Y al responderles me hacían reflexionar sobre el hecho de que felicidad y facilidad no tienen por qué ir de la mano.
               La vida hay que tomarla con actitud, como se suele decir “con filosofía” – que para mi… la única “filosofía” capaz de soportar los tremendos pasos que nos pide el mismo ritmo de la vida es la vida de fe… no me creo capaz de enfrentarme elegantemente a la vida sin fe…-, pues no nos podrá siempre las cosas como las esperamos, y esto me hizo recordar el poema del inicio, que en su momento fue fuente de mucha luz en mi vida personal. Así me veo yo, como una plantita que ha decidido que va a crecer, pero que ese crecimiento no será rápido mi tiempo es todo paciencia,… No maduré repentinamente, ni me helé con el frío. Que sabe que no tiene la fuerza para activa y positivamente crecer sin descanso pues falla mucho y no sabe tomar siempre la decisión correcta y poner los mejores medios, por lo cual A todas las fuerzas las obligo a transformarse, para que hagan subir mi tronco hacia arriba… no puedo controlar las “enemil” situaciones que llenan la vida interior y exterior, no soy capaz y no creo que Dios me lo pida, pero lo que sí es que me pondré en la situación tal que lo que va a suceder y no puedo cambiar… me ayude a crecer, a llegar a la meta A todas las fuerzas las obligo a transformarse, para que hagan subir mi tronco hacia arriba… lo que me fascina, lo que “me parece bien”, lo que no me parece pero no puedo evitar… hasta lo que me cuesta, me lastima… si ha de pasar, que no pase en vano. Soporto con paciencia el relámpago, el calor y el aguacero. Sólo sé que tengo que crecer.
               Y la vida está en manos de Dios, así que será no sólo buena sino lo mejor posible en resultado entendamos o no nosotros el método utilizado ¡cuántas veces nuestra lucha es contra el camino que la vida lleva y no tanto con el destino al que nos lleva! ¿Tal cosa te cuesta? ¡sí! Pero… ¿esa determinada cosa te ayuda a llegar a la meta? Mmm… sí… Pues, anda y sácale el mayor provecho.  
               Así la vida nos va fortaleciendo pero no endureciendo, nos hacemos más capaces de ponernos en los zapatos ajenos, no sólo por una compasión bonachona (y tantas veces inútil) sino para mostrar una mayor amistad que varias veces tomará la forma de exigencia para ir a más, en el tiempo y forma que necesite la otra persona, pero siempre yendo a más por amor.
               Vuelvo al punto inicial ¿quién dijo que la facilidad da la felicidad?